3 TIPOS DE RELACIONES
Hay tres tipos de relaciones que todos buscamos en la vida: la primera es el alma gemela, la segunda es el alma kármica y la tercera es la llama espiritual. ¿En qué consisten? Veámoslas una por una:
- Alma gemela: es esa persona que nos hace sentir en armonía y sintonía. Puede ser un tío, un primo, una compañera de trabajo, tu hijo, tu padre o madre, tu mejor amigo; en resumen, cualquiera que te llegue al alma y te haga sentir bien tanto emocional como mentalmente. Sin embargo, esta relación no es necesariamente sexual; es un vínculo emocional, pero no incluye la intimidad física. Podemos tener muchas almas gemelas en la vida, así que no necesariamente solo una, sino cualquiera que sea similar a nosotros y comparta la misma onda o vibración.
- El Alma Kármica: son aquellas personas que nuestro inconsciente atrae a nuestras vidas y con las que establecemos una relación emocional, pero también íntima y sexual, convirtiéndose en nuestra pareja, cónyuge o amante. Sin embargo, esta persona tiene la tarea inconsciente de hacernos conscientes de nuestras limitaciones, traumas y defectos. Por lo tanto, son quienes nos sacan de quicio, nos hacen descubrir nuestras sombras y nuestro lado más negativo; en resumen, son quienes despiertan nuestros demonios internos. El noventa por ciento de estas relaciones terminan porque los constantes enfrentamientos, discusiones y confrontaciones se vuelven insostenibles. Terminan culpándose constantemente el uno al otro y, peor aún, cada uno cree haber superado sus traumas. Pero al árbol se le conoce por sus frutos, por lo que sus constantes disputas demuestran que sus egos siguen heridos. El diez por ciento de estas parejas incluso viven juntas toda su vida, pero es una vida que, en última instancia, implica sufrimiento y odio diplomático, porque si el amor no te transforma, al principio es solo diversión y, al final, solo sufrimiento psicológico.
- La llama espiritual: estas son las personas que siempre te ayudan a crecer, a ser mejor, a ser consciente de tus limitaciones, pero ya no lo hacen con conflicto, resentimiento y dolor, sino con bondad, paciencia y sabiduría. Estas almas están en paz, pero no porque hayan superado necesariamente sus traumas; no están heridas, sino marcadas y cicatrizadas. Si les dices sus defectos, no se ofenden porque saben que tienes razón y que dices la verdad, y simplemente te agradecen y se disculpan, pero no te hacen sentir mal por sus limitaciones. Ni siquiera el cuerpo del Cristo resucitado estaba sano, tenía los estigmas, pero ya no dolía. Esta persona te acepta como eres y, por eso mismo, te da más fuerza para seguir cambiando y evolucionando.
¿Puede un alma gemela convertirse en un alma kármica? Sí, si acepta entrar en la esfera íntima. ¿Puede un alma kármica convertirse en una llama espiritual? Sí, si supera su karma. ¿Puede una llama espiritual ser simplemente un alma gemela? Sí, sin ninguna relación íntima ni física, como todos los maestros espirituales con sus discípulos. ¿Puede un alma kármica convertirse en alma gemela? Sí, si la pareja se separa y mantiene una excelente amistad.
Cada uno de nosotros comprende el amor
solo en función de cómo nos han amado,
porque el amor es un lenguaje,
solo lo entendemos como nos lo han enseñado.
Hay algo más que no es amor,
pero que llamamos amor,
para justificar nuestra forma de pensar sobre el amor.
En este contexto, cometemos errores continuamente,
a menudo hasta el punto de destruir en nuestro interior
el deseo de amor verdadero... y luego
culpamos al amor en lugar de buscar la culpa en nosotros mismos:
no hemos sido amados. Pero en realidad esta no es culpa nuestra. No hay culpa si no nos han amado, pero sì cuando no queremos reparar el amor para poder amar. Solo tenemos que aceptarlo, es muy sencillo. Una vez hecho esto, podemos empezar a conquistar el amor verdadero porque somos libres de nosotros mismos, y solo donde hay libertad puede haber amor.
Usar a otro ser humano no tiene nada que ver con el amor: parece amor, pero es una falsificación. Sin embargo, esto es lo que le sucede al noventa y nueve por ciento de las personas, porque aprendemos la primera lección del amor en la infancia... millones de personas siguen siendo infantiles toda su vida, sin madurar nunca. Envejecen, pero en su mente nunca maduran; su psicología permanece infantil, inmadura. Siempre necesitan amor. Siempre están hambrientos de amor, lo anhelan como alimento.
El hombre madura en el momento en que empieza a amar en lugar de necesitar. Empieza a desbordarse compartiendo, empieza a dar. La diferencia es fundamental. En el primer caso, lo que importa es tener más; en el segundo, lo que importa es cómo dar cada vez más e incondicionalmente. Esto significa crecimiento, es el comienzo de la madurez. Mientras que el amor sea necesidad, està impulsado por el ego, es un vacìò, cuando el amor es todo lo contrario, es plenitud. La persona llena de amor no necesita màs amor, porque es imposible no amarla, lo recibe el amor sin necesidad de pedirlo o mendigarlo.
El amor es un lenguaje que aprendemos desde que nacemos; el cuidado de nuestra madre, la aceptación de nuestro padre, son una impronta para toda la vida. Luego, como adultos, conocemos a otra persona de la que nos enamoramos. Esa persona también tiene su propia impronta o lenguaje: quizás lo que para mí es una demostración de amor no lo es para ellos, y viceversa. Por ejemplo, para mí, un saludo es una señal de atención; para ella, es obvio o insignificante. Para ella, un gracias es una señal de amor. Para él, el deseo de expresar gratitud o atención nunca ha existido en su hogar. Entonces, surgen el conflicto y el desacuerdo. No nos entendemos, hablamos dos idiomas diferentes. Cuando lo que quiero no coincide con lo que es la otra persona, entonces surge inmediatamente el control de la otra persona: la exigencia, en nombre del amor, de querer que la otra persona sea de esta manera y haga aquello... cuidado, estas exigencias del amor son CADENAS. Al principio, nos gustan absurdamente estas cadenas, como cuando el otro es celoso pensamos que nos cuida en cambio non està vigilando. Nos dan seguridad (el perro está atado para que no muerda), nos dan un sentido de pertenencia, estoy atado al otro, pero con el tiempo, la cadena restringe tu libertad y te encuentras prisionero de las necesidades de tu compañero (descubres que el perro atado es tu corazón; no solo no muerde, sino que ni siquiera puede ladrar). Lo que llamabas amor resulta ser expectativa, dependencia, la necesidad infantil de un niño que busca en ti lo que no pudo encontrar en sus padres.
Nunca sigas un camino
sin recorrerlo con el corazón.
Donde no hay amor
no llegas a ninguna parte.
No puedes amar menos ni amar más, porque el amor no es una cantidad. Es una cualidad y no se puede medir.
Cuando el amor alza el vuelo, es libertad, libertad total. Si amas con el amor del que hablo, tu propio amor ayudará al otro a sentirse completo y libre... En tu amor, el otro se convertirá en un individuo único, completo y pleno, porque tu amor le dará libertad: a la sombra de tu amor, protegido por tu amor, el otro comenzará a crecer, sin la pretensión de cambiarlo; el otro descubrirá por sí mismo cómo mejorar junto a ti.
El ego no te dejará enamorarte... el amor solo surge cuando te entregas... y si no hay amor, tu vida estará vacía de calidez, sin poesía. Puede ser concreta, matemática, lógica, racional... pero ¿cómo puedes vivir sin poesía?
No puedo definir el amor;
puedo mostrarte cómo hacerlo crecer,
puedo enseñarte a plantar una rosa,
cómo regarla, cuánto fertilizante darle, cómo protegerla.
Y un día, de repente,
la flor florece y tu casa se llena de su fragancia.
Así es como surge el amor.
Todo lo que destruye la libertad no es amor. Debe ser algo más, porque el amor y la libertad van de la mano; son dos alas de la misma gaviota. Siempre que veas tu amor en conflicto con tu libertad, significa que estás haciendo algo más en nombre del amor que amor no es.
Piensa en ser humilde, un don nadie, una nulidad:
esto te convierte en un buscador... de la verdad.
Y en realidad, esto te convierte en un individuo;
entonces ya no formas parte de la multitud,
con todo lo que eso implica: competencia, violencia.
Y solo entonces puedes estar enamorado.
¿Cómo puede un hombre competitivo ser amoroso?
¡Es imposible!
¿Cómo puede un hombre ambicioso revelarse amoroso?
¡Es imposible!
Puede fingir, pero no puede ser un verdadero amante,
y solo los amantes perciben la existencia de Dios.
Solo en un momento de amor Dios se revela.
El amor no es solo una pasión. El amor no es solo una emoción. El amor es una profunda comprensión de que, de alguna manera, el otro te completa, no porque estés incompleto, sino porque no puedes ser suficiente por ti mismo, mientras que el otro señala tus lados incompletos. Alguien te convierte en un círculo perfecto; su presencia refuerza tu presencia, hace visibles tus limitaciones y te da la fuerza para afrontarlas. El amor te da la libertad de ser tú mismo; no es posesividad, sino abandono a ti mismo, dominio propio y nunca del otro.
Los hombres buscan las mujeres por dos razones: sexo y amor. Pero saben que el matrimonio requiere algo más, porque ni el sexo ni el amor le bastan. Un hombre puede amarte y no casarse contigo, puede tener sexo contigo durante años y no querer casarse nunca. ¿Por qué? Porque los hombres son constructores de mundos por naturaleza y saben perfectamente que para construirlos se necesita estabilidad. Son visionarios materiales; no piensan en la fiesta, el vestido de novia, el pastel, las damas de honor, la cena en el restaurante... no lo mencionan para no disgustar a su futura esposa, pero para ellos, estas cosas no importan, no cuenta nada. Los hombres solo piensan en una cosa: "¿Puedo formar una familia con esta mujer?", él puede estar con una mujer durante años, conocer a otra en un mes y casarse con ella de inmediato. El hombre sabe que el sexo es un placer y lo encuentra en todas partes, sabe que el amor es un sentimiento y lo experimenta en el momento, pero la estabilidad lo es todo para él. De hecho, un hombre puede incluso casarse con una mujer a la que no ama, una mujer que no es bella ni atractiva sexualmente, pero si es estable, se casa con ella. El hombre, en su instinto natural, sabe que el matrimonio es una institución social, más que espiritual o religiosa; es una forma de vida ahora burocratalizada, y si no encuentra estabilidad, huye de cualquier mujer.
En la publicación anterior, explicamos que los hombres buscan a las mujeres por sexo y amor, pero se casan solo por estabilidad. ¿Y las mujeres? El razonamiento detrás de esto es más complejo, porque el centro de gravedad de la mujer moderna ha cambiado por completo. Podríamos decir que antes de la era moderna, las mujeres se casaban por amor; no importaba si el hombre era un delincuente, estaba desempleado o era feo. Si estaba enamorada, se casaba con él. Incluso si no tenía suficiente para alimentar a sus hijos, ella se dejaba embarazar sin pensarlo. Sí, era un desastre, pero las mujeres vivían por amor, y por lo tanto, por ilusiones y sueños. Ni siquiera se casaban por sexo; el amor platónico les bastaba. Hoy en día, las cosas son muy diferentes, porque hemos aprendido que el amor llega después, tras muchas dificultades, y mientras tanto, se disfraza de mil engaños y es muy seductor. Hoy, las mujeres saben que el matrimonio es un contrato social y, por lo tanto, al igual que los hombres, ya no se casan por amor o sexo, sino por la seguridad de tener un futuro, especialmente para sus hijos, si los tienen. Dejemos de decir que a las mujeres solo les interesa el dinero; ellas son practicas y realistas. En un mundo materialista y capitalista, no se puede vivir de amores; se necesita seguridad financiera. Mientras que los hombres buscan estabilidad para construir un futuro, las mujeres buscan la seguridad de que ese futuro perdure. Las mujeres han aprendido que pueden disfrutar del sexo sin casarse, como los hombres; también han aprendido que el amor se puede experimentar sin necesidad de sellarlo con el matrimonio, pero si un hombre no les ofrece seguridad, el matrimonio se convierte rápidamente en una prisión emocional y sexual difícil de soportar con el tiempo. Claro, a esta seguridad la llaman amor porque su naturaleza romántica a menudo las traiciona, pero con el tiempo, tarde o temprano, descubren que la seguridad es el lugar donde pueden abrirse al amor y a la sexualidad sin preocupaciones.
Un amor noble requiere que seas vulnerable. Tienes que despojarte de tu armadura, y eso es doloroso. Tienes que dejar de estar constantemente a la defensiva, tienes que despojarte de tu mente calculadora, tienes que arriesgarte, tienes que vivir peligrosamente. La otra persona puede hacerte daño: por eso tienes miedo de ser vulnerable. La otra persona puede rechazarte: por eso tienes miedo de enamorarte. Verás tu propia imagen reflejada en la otra persona, y podría ser algo horrible. Pero si evitas las experiencias que la vida te ofrece, nunca crecerás. Debes aceptar el desafío.
Mientras pidas Amor, no podrás darlo. Tu sola petición demuestra que no hay una fuente de Amor en tu interior. De lo contrario, ¿por qué necesitarías pedirlo desde afuera? Solo quien ha superado la necesidad de ser Amado puede dar Amor.
El amor es compartir, no mendigar.
El amor es un Emperador, no un Mendigo.
El amor solo conoce el verbo "Dar", no conoce el verbo "pedir". ¿Conoces el Amor?
El amor que se pide no puede ser Amor.
Y recuerda: quien pide Amor nunca lo obtendrá en este Mundo; esta es una de las leyes esenciales y eternas de la Vida.
El Amor solo aparece en el umbral de un hogar del que ha desaparecido el deseo de ser Amado.
El Amor comienza a inundar el hogar de quienes han dejado de pedir Amor.
El Amor no fluye hacia un corazón que anhela recibir Amor; un corazón así carece de la receptividad que permite que el Amor entre. Sólo un corazón dispuesto a compartir, a dar, tiene la receptividad que permite que el Amor aparezca en su puerta y diga: "¡Ábrete, he llegado!".
El amor verdadero es compatible con lo que muchos consideran un desamor: es compatible con la aridez, con el deseo de estar solo, con la duda, con el cansancio, con la desilusión, porque la amargura también implica un período de resistencia pero también de autoaniquilación... nunca permanece en esas situaciones, renace de nuevo con mayor convicción y el amado adquiere siempre una luz diferente. Porque el amor está en ti, en tu capacidad de amar; no está en el otro que te traiciona o te decepciona, por eso el amor en ti nunca se acaba si sigues creyendo en ti mismo.
Alguien le preguntó a Buda: "¿Por qué no lo llamas amor?". Buda respondió: "La amistad es más profunda que el amor. El amor puede terminar, la amistad nunca termina". El amor amarra, la amistad da libertad. El amor puede subyugar a alguien, puede poseerlo, puede convertirse en su amo. La amistad no se convierte en el amo de nadie, no retiene a nadie, no aprisiona, es libre. El amor se convierte en esclavitud, porque cada amante espera que el otro no lo ame a nadie más que a él. La amistad no tiene esa expectativa. Una persona puede tener miles de amigos, millones de amigos, porque la amistad es muy vasta, es una experiencia muy profunda. Surge del centro más profundo de la vida. Por esta razón, la amistad se convierte en el camino más importante para llevarnos a lo divino. Una persona que es amiga de todos, tarde o temprano alcanzará lo divino, porque entra en contacto con el centro de cada uno. Y un día será inevitable que entres en contacto con el centro del universo. Pero el verdadero amor es idéntico a la verdadera amistad.
Un gran amante siempre está dispuesto a dar amor, y no le importa si es correspondido o no. Obviamente, no se deja drenar. Si no es correspondido, permanece satisfecho consigo mismo, pero cambia de rumbo. Siempre será correspondido dentro de sí mismo porque esta es la naturaleza misma de las cosas. Es como ir a las montañas y cantar una canción: el valle te responderá. ¿Has escuchado alguna vez el eco en las montañas o en un valle? Gritas y el valle grita, cantas y el valle canta. Cada corazón es un valle: si viertes amor en él, responderá. Si alguien no sabe cómo responder, una voz de plenitud permanece dentro de ti que te bastará. Esto no significa que siempre estarás amando con el corazón vacío a quienes no saben amar. Al contrario, serás capaz de cambiar tu vida, tu camino, tu dirección y emprender siempre un camino más pleno, porque la plenitud que llevas dentro te obligará al cambio. Cuando una historia termina tu amor no termina si tu amas de verdad, lo que termina es la correspondencia.
Solo puedes amar cuando eres feliz por dentro. El amor no se puede añadir desde fuera. No es una prenda que puedas llevar puesta.
El amor no es tu problema. Tu problema es que no has podido aceptarte, defenderte, respetarte, hacer algo que te haga sentir que vales la pena. Tu valor debe residir en ti, no ser otorgado por otra persona de lo contrario dependerás siempre de los demàs para sentirte amado y aceptado. El valor prestado es peligroso, porque la persona a la que se lo diste se lo puede volver a llevar, en cambio si tu crees en ti mismo ninguno te lo puede quietar tu valor.
La amistad es más profunda que el amor porque la amistad no conoce el egoismo, mientras que al inicio, cuando el amor esta creciendo, el amor està lleno de egoismo. Solo cuando el amor madura se trasforma en amistad, no pretende, no cela, no esigue, da libertad
Olvida la relación establecida y aprende a relacionarte de forma estable, día tras día, con la persona que amas. Al iniciar una relación, se empieza a dar por sentada la relación, porque piensas que el otro te pertenece y debe hacer lo que tu quieras para complacerte; ambos se dan por sentados mutuamente: esto destruye el amor. La mujer cree conocer al hombre (cree saberlo todo), y el hombre cree que todo es suficiente para la mujer (cree serlo todo); en realidad, ninguno de los dos conoce aún al otro. Es imposible: el otro sigue siendo un misterio. Y dar por sentado al otro es una falta de respeto e insultante.
El amor es precisamente esto: la creación de un espacio entre dos personas, un espacio que no pertenece a ninguna de las dos, pero que forma parte de ambas; un pequeño espacio donde dos personas pueden encontrarse, fundirse y unirse. Es un espacio que no tiene nada que ver con la realidad física, es puramente espiritual. En este espacio, tú no eres tú, y el otro no es él; ambos llegan a este espacio y se encuentran. Esto es el amor; si crece, el espacio compartido se hace cada vez más grande, y los dos se disuelven en él. El verdadero amor nunca se convierte en hábito, porque siempre sorprende, día tras día, se nutre de su fuente infinita, nunca se cansa, porque el espacio crece, nunca se cierra. Si te aburres, es porque este espacio interior trascendental aún no ha nacido entre ustedes.
Poco a poco, el amor dejará de ser una relación para convertirse en un estado del ser. En ese momento, ya no se tratará de amar esto y no amar aquello, no... Simplemente amarás. A quien se acerque a ti, le compartirás amor. Pase lo que pase, le brindarás tu amor. Tocarás una roca, y tu toque será como si estuviera dirigido al cuerpo del ser amado. Mirarás un árbol, y será como si contemplaras el rostro del ser amado. Se convertirá en un estado del ser. No estarás "enamorado", sino que ERES amor. Incluso a las personas más despreciables, las mirarás con amor y compasión porque podrás ver, tras su coraza de malicia y su máscara de acidez, a su niño interior inocente, atrapado en un corazón condicionado. Ni siquiera las juzgarás, simplemente las observarás con amor.
Si eres una persona solitaria, es porque te gusta estar sola, ¿verdad? Sin embargo, algunas personas solitarias anhelan encontrar a otra persona solitaria, porque nuestra esencia es naturalmente comunicativa, cercana y amorosa; incluso una persona solitaria es capaz de amar. Pero una persona solitaria no busca compañía; sabe que solo encontrará personas que la buscan, y por lo tanto, no comprenden la soledad. El encuentro entre dos personas solitarias, en cambio, es un milagro de la naturaleza; se reconocen al instante, incluso sin buscarse; el mundo nunca los verá, saben cómo ocultar incluso su amor a la sociedad.
El amor es un fin en sí mismo. No amas por una razón, de lo contrario tendrías un interés personal en esa razón. Siempre amas sin otra razón que el amor mismo. Por eso en el amor VERDADERO no hay ego. Cuando no tienes ego, hay amor. Entonces puedes dar sin pedir nada a cambio. Das porque estás lleno, como fuentes que fluyen, no como arroyos que mendigan amor. Eres autosuficiente, porque dar es hermoso. Compartes porque compartir es maravilloso. La naturaleza nos lleva a la paternidad y la maternidad precisamente porque es la forma más inmediata y segura de vaciarnos del ego. Cuando amas a una criatura, no tienes motivos para amarla, ni intereses: la amas aunque no sea físicamente bella, aunque tenga una naturaleza inquieta, aunque no sea atractiva, aunque no sea digna de amor. Amas a esa criatura de todos modos, y no sabes por qué. Menos mal, porque no tienes motivos; estás libre de todo ego. Cuando tienes hijos por diversas razones (para escapar de la soledad, fortalecer una relación, etc.), los arruinas inmediatamente y arruinas tu existencia. Si un hijo no nace del amor, te arrebata todas tus certezas y ya no encuentras razones para amar y, por desgracia, a veces ni siquiera para vivir, porque el ego se marchita y muere, un clásico de las personas solteronas, siempre enfadadas y odiosas.
Comparte tu positividad, comparte tu luz, comparte todo lo que tienes... Y cuando des, no te preocupes por si no te corresponden a los que has dado. No esperes un "gracias". ¡Agradece a quienes te permitieron compartir algo con ellos! No al revés. Porque la verdadera plenitud viene de dentro, no se llena de elogios ni gratificaciones externas, porque te trato bien aunque no lo merezcas, lo hago no por tu dignidad que no tienes, sino por lo que soy, por mi dignidad.
EL AMOR NACE DE LA SOLEDAD, COMO LA LIBERTAD
Lo primero que piensas cuando estás en una relación es que ya no estás solo, y nada podría estar más equivocado. En el libro del Génesis, hay una frase lapidaria en el famoso mito de Adán: cuando estaba solo en el Edén, Dios vio que estaba triste porque no tenía compañía y creó a Eva. ¿Para qué? ¿Para llenar su soledad? Pero no, la creó para que Adan comprendiera lo que realmente era la soledad. De hecho, el amor verdadero te enseña a estar solo, independiente del otro sin dejar de tenerlo a tu lado, y por lo tanto, a ser libre. El otro te ayuda a tolerar la soledad, pero no puede llenarla, no es su función, no es una cura para tu dolor; tienes que superarlo solo, pero su amor te dará la fuerza para hacerlo, y por eso, cuando no hay amor, te sientes doblemente solo con el otro. Ese es el fin, porque también eres esclavo de esa soledad. La verdadera soledad, sin embargo, es la capacidad de estar solo y aceptar tus propios demonios, una habilidad esencial para luego aceptar los demonios del otro. Quienes no han conquistado su propia soledad en el amor siempre fracasan, porque el amor y la libertad son inseparables, pero la soledad se interpone en el camino. Así que no se engañen porque, tarde o temprano, en pareja, el amor se debilita y el camino se estrecha, y pasan solos, uno a la vez, quizás de la mano, pero solos porque la fisura de su alma, conciencia y psique, tiene la medida perfecta de su ego. Como dijo un gran filósofo: «Si estás solo y te sientes solo, entonces estás en mala compañía; si no estás solo y continúas sintiéndote solo, entonces ambos están en muy mala compañía. El problema no es ESTAR solo, sino SENTIRSE solo; todos somos solitarios, por muy inmersos que estemos en la multitud». Así que, si eres un verdadero solitario, también estás libre de ti mismo, es decir, de tus condicionamientos, eres capaz de amar, porque nunca te sientes solo. Pero si no eres un auténtico solitario, te sentirás solo incluso en pareja, incluso en una multitud, y sufrirás y serás incapaz de amar.
LA LIBERTAD ES SUPERIOR AL AMOR
Cuando el amor fluye hacia la libertad, hay belleza.
Cuando el amor fluye hacia la dependencia, hay fealdad.
Recuerda: la libertad es un valor superior al amor. Así que, si el amor destruye la libertad, no tiene valor.
El amor puede abandonarse, la libertad debe salvarse: es un valor superior.
Y sin libertad, nunca podrás ser feliz; no es posible.
La libertad es el deseo intrínseco de todo hombre, de toda mujer: libertad total y absoluta.
Por eso empezamos a evitar todo lo que la destruye.
Como eres incapaz de estar solo, debes ser capaz de estar con alguien y debes adaptarte a las exigencias del otro. Debes tolerar, debes soportar y por esto sin darte cuenta, incoscientemente, odias la persona que amas... mientras esto suceda, el amor siempre estará amenazado porque carece de la libertad interior que es la sabiduría del espíritu. Solamente las personas libres saben amar.
Khalil Gibran dijo: «Si amas a alguien, déjalo ir, porque si regresa, siempre fue tuyo. Y si no regresa, nunca lo fue».
Amor Amar ... Amargo
El amor no da nada fuera de sí mismo ni toma nada de nada más que de sí mismo. El amor no posee ni busca ser poseído, pues el amor se basta a sí mismo. Este tipo de amor es muy escaso y raro; es el único tesoro que la humanidad desea, y adopta mil formas falsas con las que la gente se ilusiona de amar, pero pocos lo alcanzan.
El amor, como una planta, debe cultivarse. No significa que, por amar de verdad, seas invulnerable y no te puedan herir. De hecho, incluso podrías morir interiormente sabiendo que amaste. Quienes aman de verdad son mucho más propensos a ser heridos, porque en el amor, la mayoría son quienes no saben amar. Pero quienes aman y son heridos de muerte interior aún saben que la semilla de ese amor nunca morirá, muere un amor pero el tuo amor nunca muere si es verdadero; permanece ahí en el alma, como un recuerdo, como una prueba superada, como la cicatriz de una herida ya sanada. El amor, en este sentido, es eterno, no porque no termine, sino porque, aunque termine, siempre permanece fiel a lo que fue, fiel a si mismo, fiel al instinto de amar a pesar de todo.
El corazón humano es un instrumento musical, contiene dentro de sí una música sublime... Sólo a través del amor esa música comienza a cobrar vida, a despertar, a transformarse de potencial en realidad.
El amor es muy delicado, frágil; si lo miras fijamente, desaparecerá. Solo llega cuando no lo notas, cuando estás ocupado con otra cosa. No puedes ir directo como una flecha; el amor no es un objetivo, es un fenómeno muy sutil, muy tímido; si le apuntas directamente, se esconderá; si haces algo directo, lo perderás. Porque en ese momento, cuando quieres captarlo, cuando pones todo tu esfuerzo en ello, las emociones contrarias al amor se apoderan de ti, como el egoísmo, la codicia, la necesidad desesperada, el orgullo, el victimismo, la lujuria... etc. No pienses en ello, intenta sentir y verás lo que sientes.
Si tuviera que elegir entre las palabras "Amor" y "Dios", elegiría "Amor". Me olvidaría por completo de Dios, porque quienes conocen el amor inevitablemente conocerán a Dios. El amor es algo que te hace sentir divino y te permite descubrir la divinidad oculta en la persona que amas. Pero lo contrario nunca es cierto: quienes piensan y filosofan sobre Dios se arriesgan a no conocer ni el amor ni a Dios, confundiendo a Dios con su pensamiento abstracto y al amor con su pasión cerrada por el pensamiento mismo.
Sucede muy pocas veces, tan pocas veces que cuando sucede no puedes creerlo, pero es tan cierto que no puedes evitar creerlo y volver al juego, porque cada vez que sucede, un trocito de cielo cae a la tierra. Sucede entre dos personas en profunda sincronía; como si respiraran el uno para el otro, una sola alma en dos cuerpos: incluso temen que uno copie al otro, que uno prive al otro de algo más allá de sí mismos, pero el otro no encuentra nada más que a ti en su infinitud; cada vez que sucede, sucede el Amor. Solo entonces es Amor. Esa unica ilusión que nos permite di creer en la vida.
Deja ir todos tus miedos y ama más, ama incondicionalmente. Cuando amas, no pienses que haces algo por la otra persona, porque el ego lo sabe que ¡haces algo por ti mismo! Cuando amas, eres tú quien recibe los beneficios del amor, por eso agradecelo y no dejes que tu ego tome ventaja. Y cuando el amor penetra en lo más profundo de tu ser, todo miedo desaparece... El amor es la luz, el miedo es la oscuridad...
Relacionarse con otro significa empezar de cero constantemente... Buscamos continuamente penetrar cada vez más en el interior del otro, en lo más íntimo de su ser... Para nosotros, el otro se convierte en un espejo. Al explorarlo, inconscientemente nos exploramos a nosotros mismos. Al profundizar en el otro y conocer sus sentimientos, pensamientos y emociones más profundas, también conocemos las nuestras. Los amantes se convierten en espejos, y así su amor se convierte en meditación.
Si alguien exige amor, nunca lo conseguirá, porque sus propias exigencias lo harán feo y poco atractivo; el mero hecho de pedirlo se convierte en un obstáculo. Es como cuando aprietas el puño; el aire que había en la mano abierta se escapa; todo el aire estaba ahí, en la mano abierta, pero en el momento en que aprietas el puño, ese mismo apretar te hace perderlo... no exijas el amor, exigir no es amor.
El amor no es una necesidad, sino algo desbordante... El amor es un lujo y una abundancia. Significa poseer tanta vida que ya no sabes qué hacer con ella, así que la compartes. Significa tener infinitas melodías en tu corazón para cantar... que alguien escuche o no es irrelevante. Aunque nadie escuche, aún tienes que cantar, aún tienes que bailar tu danza.
Te enamoras: ¿puedes decir que conoces el amor? Parece un fenómeno tan diferente... lo sientes, pero si intentas conocerlo, podría evaporarse en tus manos. No puedes reducirlo a conocimiento; no puedes convertirlo en objeto de estudio, porque no es un fenómeno mental. Es algo que tiene que ver con tu corazón. Claro, tus latidos lo saben, pero es una forma de conocimiento totalmente diferente; el intelecto no puede comprender esos latidos.
Una mujer no es solo su piel, su rostro, sus medidas corporales. ¡Una mujer es un alma! Tienes que intimar con ella, penetrar en su vida, en su interior. Tienes que fundirte y encontrarte con sus energías. La gente no sabe cómo encontrarse, cómo fundirse; nadie les ha enseñado nunca. No te han enseñado el arte del amor, pero todos creen saberlo. Tú no lo sabes. Naces con el potencial de amar, pero desconoces el arte de amar.
Quienes te aman reconocen 4 cosas en ti:
- el significado de tus silencios
- el amor tras tus palabras irracionales
- las heridas que sangran tras tus sonrisas convenientes
- los sueños que se esconden en tus ojos al atardecer
Quienes te aman, en resumen, te comprenden incluso cuando tú mismo no te comprendes.
Hay dos tipos de amor.
"Amor por necesidad" y "amor por don".
La distinción es significativa y debe entenderse.
"Amor por necesidad" o "amor por falta" depende del otro; es amor inmaduro. Todos NECESITAMOS AMOR, como necesitamos aire y comida, así que no debemos demonizar la necesidad y ser lo suficientemente humildes como para reconocerla, pero no convertirla en un vicio para devorar al otro sin pensar en él; es decir, un amor caníbal y de murciélago. Usas al otro, lo usas como un medio: lo explotas, lo manipulas, lo dominas. De esta manera, el otro se vuelve servil, prácticamente destruido; pero el otro también hace exactamente lo mismo: intenta manipularte, dominarte, poseerte, usarte. Este amor es dependencia, por lo cual es toxico, aquí la necesidad se vuelve vicio.
El amor es un DON, y cuando también intentamos comprender lo que la otra persona quiere y necesita, si correspondemos, encontramos un punto medio: tener sin pedir, dar sin ser obligado, surge naturalmente cuando el amor es transparente y puro.
Una persona madura da, el inmaduro sabe solo recibir, es dependiente como un recién nacido. Solo una persona madura puede dar. En este caso, el amor no depende de nadie, y puedes amar esté o no el otro.
En este caso, el amor no es una relación, es un estado del ser. Bueno, esta es la paradoja: quienes se enamoran no tienen amor, por eso se enamoran, por necesidad de recibir. Y como no tienen amor, no pueden darlo. Ninguno puede dar lo que no tiene. Y entonces: ¿què es lo que se dan los enamorados? Ilusión y nada màs. Y una cosa más: una persona inmadura siempre se enamora de otra persona inmadura, porque hablan el mismo idioma.
Una persona madura ama a otra persona madura. Una persona inmadura ama a otra persona inmadura. Puedes cambiar de marido o de mujer mil veces, encontrarás el mismo tipo de persona y la misma miseria repetida de diferentes formas. El problema básico del amor es que primero tienes que madurar, luego encontrarás una pareja madura: las personas inmaduras no te atraerán en absoluto. Las personas inmaduras que se enamoran destruyen la libertad del otro, creando un vínculo, una prisión. Las personas maduras enamoradas se ayudan mutuamente a ser libres, ayudándose mutuamente a destruir todo tipo de vínculo, siempre se dan algo sin pedir nada. El inmaduro en cambio piensa solo en recibir, por eso lo que piensa que da es solo en cambio, un trueque o beneficio emotivo.
El amor entra en tu vida con la frescura y la delicadeza de una brisa, llenándolo de fragancia y vivificándote, permaneciendo el tiempo que le concede la existencia, y luego se va. No intentes cerrar todas las puertas, o esa misma brisa se volverá sofocante y viciada.
El amor conoce un principio, pero no un final.
Terminan las historias, pero si son verdaderas, permanecen en nosotros para siempre, porque el amor es eternidad.
El verdadero significado del adulterio es hacer el amor sin amor. Podría ser tu esposa o esposo, pero si no los amas con todo tu corazón, hacerles el amor es adulterio. De hecho, con el tiempo, va más allá, llegando incluso a convertirse en prostitución doméstica.
Cualquier dependencia no es compatible con la libertad, y mucho menos la dependencia de un ser querido, porque amor y libertad son sinónimos. Si ya no puedes depender de la presencia física de quienes amas, conservarás para siempre tu amor y alegría. Ya no estarás sujeto a las circunstancias, porque vivirás en el único mundo verdaderamente real: el amor en el espíritu incondicional, libre y puro, tu mundo interior con el que eres uno. En cuanto abandonas tu mundo interior, sientes que los seres y las cosas se te escapan, y estás a merced de los acontecimientos, esclavo de tus sentimientos, dependiente de las pasiones ajenas. Las personas que amamos son efímeras como todo lo demás en el mundo material, así que tarde o temprano morirán, nos dejarán o nos traicionarán. Pero si amas, eres fiel a ti mismo y al amor, y nunca te decepcionarás, pase lo que pase. Solo si moras en esta esencia interior tendrás paz y luz. Mientras quienes amas estàn dentro de ti, ninguna fuerza del mundo podrá arrebatártelos. Incluso si deciden irse, tu amor siempre permanece intacto.
Te acepto como eres y quiero que seas feliz, pero si tu felicidad no se corresponde inversamente con la mía, significa que algo anda mal. ¿Por qué debería destruirme para hacerte feliz? Y no puedo ser feliz si me destruyen, así que ¿por qué deberías ser feliz así? ¿Por qué quieres a una persona infeliz a tu lado?
Enamorarse es raro, pero no difícil. El verdadero reto es preservar ese sueño de amor incluso después de que se haga realidad, es decir despuès de que el enamoramiento se vaya, porque es inevitable, tarde o temprano se irà. Pero si el encuentro sigue siendo mágico, no se pierde el verdadero cuento de hadas, el amor llega despuès, tarde, porque es un fruto y el fruto es lo ultimo que dà una planta. Por lo general la gente ama el enamoramiento pero no ama el amor.
AMO PERCHÉ AMO, AMO PER AMARE
L'amore è sufficiente per se stesso,
piace per se stesso e in ragione di sé.
È a se stesso merito e premio.
L'amore non cerca ragioni,
non cerca vantaggi all'infuori di sé.
Il suo vantaggio sta nell'esistere.
Amo perché amo, amo per amare.
Grande cosa è l'amore se si rifà al suo principio,
se ricondotto alla sua origine,
se riportato alla sua sorgente.
Di là sempre prende alimento
per continuare a scorrere.
(S. Bernardo da chiaravalle)
Una sola cosa mi preoccupava: che potesse negare se stesso per amor mio. Non volevo limitarlo in alcun modo.
-"Una donna europea non potrebbe capirti Suyin: appunto perchè mi ami mi spingi ad esserti infedele"
-"Ma è così ingiusto limitare il tuo io vivo, costringerti dentro i miei confini! Il tuo piacere è la mia gioia ed il pensiero che tu possa perdere o rimpiangere una particella della tua vita mi addolora. L'amore e la gelosia non possono stare assieme. Com'è possibile essere gelosi quando si ama?".
Han Suyin, A many splendoured thing
Se è amore quello che ti porto
non peserà mai su di te
più di quanto possa pesare una farfalla
che si posi sulla tua spalla.
Anzi, a dir il vero
quella farfalla
ogni tanto ti solleverà.
...... il cuore intuisce primaciò che l'intelligenza capisce dopo:
che l'amore è l'innocenza mai perduta !!!
L'amore, se vero, è l'unico legame assoluto senza lacci, per quanto ci sentiamo legati all'altro, il nostro cuore al centro resterà sempre libero e spazioso.
Un cuore te lo incontri
dove meno te l'aspetti
basta però avere il cuore
per riconoscerlo
Il sogno
è l’ultima notizia
che ho di te.
F. Kafka
Il segreto stava nell'abbracciarti senza che tu me lo chiedessi, nel curarti senza sentirmelo come una tua esigenza, nel dirti "ti amo" senza il dovere che tu me dovessi confermare, nel baciarti senza sentire che era un bacio di ricambio o risarcimento... il segreto stava quando l'amore era gratuito e libero di ogni bisogno egoista. L'amore non nasce mai dal dovere, ma dalla libertà di sentirsi felici e in pace con se stessi.
CHI HA MAI DETTO CHE C'ERA AMORE TRA ROMEO E GIULIETTA ?
La storia tragica di Romeo e Giulietta è diventata lungo i secoli un luogo comune di amore perfetto, ma in realtà chi ha letto e sviscerato l'opera sa che di amore c'era ben poco, era la classica infatuazione di una passione portata agli estremi della follia. Una storia di pura attrazione fisica, scaturita da sporadici sguardi da lontano e incontri forzati e rubati, accresciuta col divieto e l'odio tra le famiglie degli innamorati, il che l'ha resa idilliaca (superare un divieto non è amore, farlo per amor proprio è superamento eroico). E' durata 3 giorni e ha causato 6 morti. Romeo e Giulietta non si sono conosciuti, si sono visti, toccati di sfuggita, stretti in abbracci disperati, ma di amore comprensione ed accettazione dei loro pregi e limiti (cioè le fondamenta dell'amore) non ne hanno mai saputo nulla. L'amore in questa storia non è la causa, ma la scusante per superare certi limiti e smascherare altre immoralità sociali. Era un amore altro che platonico, persino immaginario, si sono presi in prestito le loro immagine, le hanno accarezzato a distanza e ci hanno fatto l'amore nei pensieri. E' sempre un bene leggere ed approfondire i classici della letteratura, altrimenti sarete vittime delle leggende metropolitane che sfiorano sempre la vacuità della superficialità spacciandosi per profondità culturale ed intellettuale.
ESISTE LA SINCRONICITA' IN AMORE
Fate attenzione alle vostre azioni che siano corrisposte altrimenti vanno nel vuoto e le fate in vano: Se amate senza suscitare amore, cioè se il vostro amore non produce amore, se pur amando non vi sentiti amati, se ad un vostro gesto d'amore non sentite una risposta ma un'eco di ritorno dove solo ritorna la vostra azione, state parlando al vuoto (essenza dell'Eco, vi risponde la vostra stessa voce), allora il vostro amore diventerà impotente, è sfortunato, prima o poi come una pianta senza cura marcirà. L'energia in amore è armonia e sintonia con un altro che sia alla vostra stessa lunghezza d'onda, se non sentite che viene corrisposta cambiate rotta, se continuate non date poi la colpa all'altro ma è colpa vostra che continuate a far un buco nell'acqua e a parlare con la vostra eco illusoria.
AMORE .... UNA PAROLA ARCOBALENO !!!!
Gli antichi greci sapevano distinguere molto bene quel sentimento raffinato che noi spesso sbrigativamente chiamiamo un po tutto con amore, ma ha delle sfumature assai diverse:
EROS: E' l'amore fisico, del desiderio, quindi la passione che sorga nel sesso.
AGAPE: E' un amore disinteressato, umanitario verso tutti, quello che noi chiamiamo amore fraterno, la caritas cristiana.
PRAGMA: E' l'amore che si evolve attraverso nel tempo, diventando una forma di conoscenza dell'altro così profonda che sgorga nella tenerezza e la dolcezza.
PHILIA: E' l'amore per la lealtà, l'onore, i valori, l'apprezzamento di una relazione, di un rapporto, noi lo incarniamo molto nell'amicizia.
LUDUS: E' l'amore per la gioia, per la contentezza delle cose, è quello stato di voler bene e fare del bene ma con piacere e divertimento.
PHILAUTIA: E' l'amore per se stessi, sano, equilibrato, l'autostima, il giusto apprezzamento e sicurezza di vivere bene con se stessi, accettazione di sè, pace interiore.
Mi scuso con te, il più umilmente possibile, non tanto per averti abbandonato quanto per esserti rimasto affianco così tanto a lungo.
- Marguerite Yourcenar -
Dale atención… y luego quítasela.
Las mujeres se vuelven adictas al contraste emocional.
Cuando le das calidez y luego te enfrías de golpe, su mente empieza a desear nuevamente esa atención.
No es manipular, es no ser tan disponible.
El misterio crea inversión.
Igual energía, nunca te sobreextiendas.
Si te escribe una vez, no respondas tres.
Si tarda cinco horas, no contestes en cinco segundos.
Imita su ritmo: tranquilo, firme, desapegado.
Eso demuestra que no dependes de su atención ni ella controla tus emociones.
Lidera, no complazcas.
Las mujeres no persiguen a los “buenitos”, persiguen a los que tienen dirección.
Planifica la cita. Decide. Habla con seguridad.
Cuando lideras, ella siente tu energía masculina… y eso la hace conectar con su feminidad.
Ella no quiere guiar. Quiere seguir al hombre correcto
Haz que sienta que te está ganando.
Elogia su esfuerzo, no solo su físico.
Recompensa sus gestos, su atención, su inversión emocional.
Cuando siente que debe ganarse tu aprobación, la valora más.
La validación instantánea mata el deseo. La validación ganada lo alimenta.
Mantente ocupado con propósito.
El hombre sin propósito persigue mujeres.
El hombre con propósito hace que las mujeres lo persigan.
Cuando tu vida está llena —metas, disciplina, misión—, ella tiene que competir por tu tiempo.
La escasez crea valor.
Deja que gane el acceso a tu mundo, no que lo invada.
Usa el contacto visual como un arma.
Cuando la mires, mantén la mirada.
Calma. Firmeza. Sin nervios. Sin sonrisas rápidas.
Haz que sienta que la observas, que la estudias.
Esa confianza silenciosa crea tensión…
la clase de tensión que ella recordará después.
Controla tus emociones.
Las mujeres prueban emocionalmente a los hombres: se alejan, se enfrían, te provocan.
La mayoría entra en pánico.
Tú no.
Tú mantienes el marco, el control, la calma.
Cuando ella nota que no puede sacudirte, empieza a perseguir tu estabilidad.
El control emocional es el poder supremo.
Dale espacio para que te extrañe.
El error más común del hombre: estar siempre disponible.
Deja que se pregunte dónde estás, qué haces, con quién estás.
Cuando tiene que pensar en ti, empieza a sentir por ti.
La distancia alimenta el deseo.
🔥 Recuerda:
Un hombre que entiende su valor no corre detrás de nadie.
Crea tal presencia que los demás se sienten atraídos hacia su mundo.
Aprende o Perece 🔥

































































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