EL ESOTERISMO DEL NÚMERO 3
En las filosofías meditativas y el esoterismo, el tres se asocia con el concepto de fuerza innovadora, que deriva del número 1, y con la capacidad de desarrollo y crecimiento, que deriva del número 2. Por lo tanto, el 3 abarca un ciclo entre el creador (1), la criatura (2) y, finalmente, la creación (3). Esta es su esencia trinitaria, que lo hace divino y místico. En este contexto, el tres representa el dinamismo, la creatividad y la superación de la dualidad, así como la fluidez y la apertura del absoluto del Uno. En muchas tradiciones esotéricas, el número 3 se considera un número mágico, dotado de poderes especiales. En el siglo I a. C., nació el movimiento científico y filosófico de la escuela pitagórica. Consideraban al tres un número perfecto por ser una síntesis del par (2) y el impar (1). En el antiguo Egipto, el jeroglífico para Tres era "dos más uno", mientras que para los árabes y los judíos tenía el mismo significado, representando un pacto entre dos personas y una tercera que simbolizaba al testigo.
LAS DIMENSIONES TRINITARIAS
Hemos oído hablar mucho de las trinidades religiosas, esas tríadas que conforman una deidad, y conocemos varias: en el cristianismo, representa la unidad de tres personas en un solo Dios: Padre, Hijo (Jesús) y Espíritu Santo. Aunque el Olimpo está compuesto por doce dioses principales, Zeus, Poseidón y Hades suelen considerarse los tres grandes hermanos que compartían el dominio sobre el cosmos (cielo, mar e inframundo). El núcleo de la religiosidad de la antigua Roma consistía en tres dioses: Júpiter, Juno y Minerva. El hinduismo también tiene una visión trinitaria de lo divino: Brahma el Creador, Vishnu el Preservador y Shiva el Destructor. Finalmente, los egipcios tenían varias trinidades, pero la más famosa era la tríada osiriana (Osiris, Isis y Horus), símbolo de familia y resurrección. Todo esto se debe a que nuestro mundo interior también está construido de forma trinitaria: nuestra alma es un compuesto de tres potencialidades: intelecto, voluntad y conciencia, mientras que nuestra psique también posee tres dimensiones: el yo, el superyó y el Sí mismo. Porque estamos hechos de la misma materia que el universo externo, que se basa en el átomo, cuya conformación básica es trinitaria: protón, electrón y neutrón. Experimentamos el tiempo psicológicamente de forma tripartita: presente, pasado y futuro, mientras que el espacio es tridimensional: anchura, longitud y profundidad. Finalmente, la materia de la que todo está compuesto tiene tres estados: líquido, sólido y gaseoso. El número 3, por lo tanto, es la base de toda conformación en el plano del Ser.
TRÍADAS EN EL SIMBOLISMO DEL NÚMERO 3
En el simbolismo del número 3, encontramos una cantidad exorbitante de tríadas, tan numerosas y variadas que nos ayudan a comprender la fuerza dinámica de este número. Los esoteristas consideran a la humanidad y al universo simbolizados por el sol, definido como una síntesis espiritual, una fórmula para los tres mundos: nacimiento (amanecer), cenit (mediodía) y muerte (anochecer). La Cábala se corresponde con la letra GIMEL (camello), que simboliza un viaje en busca de sabiduría, y esto nos recuerda el viaje de los Tres Reyes Magos. También se encuentra una referencia al número tres en la Luna, descrita como triple: llena, ausente o parcial, metáfora de la vida, la muerte y el renacimiento. Tres son las Parcas, las Furias, las Gracias, los mosqueteros de Dumas y las carabelas de Colón, porque se necesita un mínimo de tres personas para formar una sociedad legalmente constituida, un grupo competitivo. En toda epopeya o cuento de hadas, el héroe, en su viaje iniciático, debe superar tres pruebas. La magia y el esoterismo suelen implicar rituales y fórmulas repetidas sempre 3 veces (kyrie eleison)
UN UNIVERSO TRIDIMENSIONAL
El concepto trinitario también constituye un plano estructural sobre el cual se forma y moldea la realidad. Vivimos en un mundo tridimensional (ancho, largo y profundidad), pero dentro de esta estructura, el tiempo y el espacio se unen para formar lo que llamamos universo. Sin embargo, este universo no es el tercer plano, sino que el tiempo y el espacio, en conjunto, forman el espacio-tiempo, una estructura cuatridimensional que une las tres dimensiones espaciales (largo, ancho y profundo o alto) con la dimensión temporal. No es casualidad que los cristianos afirmen que hay tres dioses en uno solo (tres dimensiones en una cuarta). Para los chinos, el tres también es perfecto, pues representa la totalidad cósmica: cielo, tierra y hombre. Pero a lo largo de todas las civilizaciones y épocas, el tres ha recibido significados mágicos y simbólicos. Las tríadas divinas son comunes en las religiones, desde la Trimurti hindú (Brahma, el principio creador; Vishnu, el principio conservador; y Shiva, el principio destructor) hasta la Trinidad cristiana (Padre, Hijo y Espíritu Santo). En esta estructura, el tiempo cronológico fluye hacia nuestra mente en esas tres dimensiones espaciales: pasado, futuro y presente.
OTROS SIMBOLOS DEL NÚMERO 3
El número 3 se considera perfecto por su capacidad de representar la totalidad de las cosas en diferentes niveles. Simboliza la Creación, la Divinidad, la armonía y la fuerza vital. Es la síntesis del 1 y el 2 en la Trinidad, un número sagrado y celestial. Número del desarrollo ordenado y armonioso, representa la sexualidad en su función procreativa (hombre + mujer = criatura). En el sistema solar, es Mercurio; su color es el azul; su día de la semana es el martes; su elemento es el fuego, cuyo símbolo alquímico es el triángulo. Se utiliza el pronombre personal «nosotros» (la unión de «yo» y «tú», de «1» y «2»). Su signo zodiacal es Géminis. Las letras del alfabeto que corresponden al número 3 son C, L y U. Su arquetipo es el Bufón, ya que el Tres es extrovertido, comunicativo y creativo. Le gusta la alegría, el juego y el arte. Aporta el don de la expresión y la alegría, transmitiendo entusiasmo y creatividad, lo que lo convierte en un valioso catalizador en los grupos.
Es apto para profesiones relacionadas con la comunicación, la moda, el entretenimiento, el diseño y todo aquello que permita expresar la belleza a través del lenguaje y el gesto.
Rasgos positivos de las personas influenciadas por este número: Divertido, sociable, imaginativo, optimista, interesante, amigable, refinado.
Rasgos negativos de las personas influenciadas por este número: Superficial, vanidoso, exhibicionista, extravagante, chismoso, narcisista, mentiroso, celoso, engreído, exagerado.
EL DAIMON DEL NÚMERO 3
Uno de los números más simbólicos y complejos, pues mientras que el 1 representaba lo divino, el 2 su división, y por ende, nuestra identidad. La unificación de lo divino con lo humano (1+2=3) era el 3, pero este tenía un significado demoníaco. Para Aristóteles, el propósito de la vida es la felicidad, que en griego se llama «Eudaimonia»: «eu» significa «bueno», mientras que daimon significa «el demonio personal»; por lo tanto, la felicidad se alcanza mediante «el éxito de tu demonio». Cada uno de nosotros lleva un demonio dentro, es decir, un espíritu familiar, una virtud, una habilidad, una razón profunda que nos impulsa (los cristianos lo llaman vocación). Si logramos alcanzar esta razón y manifestarla en el mundo, entonces alcanzamos la felicidad, es decir, el éxito de nuestro demonio, y este demonio crea nuestro mundo, el triángulo, el número 3: Dios, yo y mi sombra o demonio. Para los griegos demonio no significaba espirito malvado, todo lo contrario, era tu sombra, la parte di ti màs potente sin realizar y se convierte en demonio dañino justo porque no lo conoces, no te conoces, no te perfeccionar, no maduras. Es por eso que todas las persona que no llegas a hacer las paces con su demonio (consigo mismo) son siempre endemoniadas: es decir infelices.
TRISQUEL
Para los celtas el equilibrio era el número 3, el equilibrio justo entre los tres elementos de la vida (fuerza, sabiduría y amor: tierra, agua y aire), que se manifestaba en todos los aspectos.
Conocían el límite que no podían traspasar, no porque fuera una regla impuesta, sino porque formaban parte del ciclo natural y sabían que uno debe recibir lo que da, y que toda acción tiene su correspondiente reacción. Conocían la ley de la unión entre todas las cosas, por lo que vivían en armonía con todo. De esta tríada o movimiento triple surge lo que llamamos trisquel. El trisquel deriva de la palabra griega "triskeles", que significa "tres piernas". El trisquel es una triple espiral. Sus orígenes probablemente se remontan al Neolítico. El significado simbólico exacto de los tres brazos del trisquel puede variar según la época, la cultura, la mitología y la historia, razón por la cual existen tantas variaciones en el significado de estas tres extensiones del símbolo de la triple espiral: los tres elementos (agua, aire y tierra), los tres reinos (animal, vegetal y mineral), las tres caras de la Luna (llena, menguante y cresciente; la negra está oculta), etc. Más allá del significado material, las tres subdivisiones pueden ser: vida-muerte-renacimiento, espíritu-mente-cuerpo, madre-padre-hijo, pasado-presente-futuro, poder-intelecto-amor y creación-preservación-destrucción, por mencionar solo algunas.
El trisquel puede girar en cualquier dirección, pero el sentido de rotación tiene diferentes significados simbólicos: En el sentido de las agujas del reloj (derecha): Esta es la dirección más común, asociada con el sol, el crecimiento, la vida y la energía positiva. En el sentido contrario a las agujas del reloj (izquierda): Puede representar una energía introspectiva, un retorno a los orígenes o, en algunos contextos, aspectos relacionados con la magia o la noche.
TRIQUETRA
La palabra Triquetra deriva del latín "tres ángulos" y, aunque se desconocen sus orígenes exactos, se ha encontrado en yacimientos arqueológicos de la India con más de 5000 años de antigüedad. También se ha hallado en piedras talladas del norte de Europa que datan del siglo VIII d. C. y en monedas germánicas antiguas. Este símbolo, por lo tanto, no es exclusivamente celta. También se encuentra en el famoso Libro de Kells del siglo IX, en una de sus obras de arte decorativas. La triqueta es un antiguo símbolo geométrico que consta de tres arcos entrelazados (vesica piscis), que representan la triplicidad, la interconexión y la eternidad. Popular en el arte celta y nórdico, se utiliza en el neopaganismo, donde representa la triple naturaleza de la Diosa (Virgen, Madre, Anciana), las fuerzas de la naturaleza (tierra, aire, agua) o el ciclo de la vida (nacimiento, vida, muerte). Fue adoptada en el cristianismo para representar la Santísima Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo). A menudo se considera un símbolo de protección, unidad, conexión entre cuerpo, mente y espíritu, y también un nudo infinito. Conocido como el nudo de la Trinidad, es popular en joyería y en la cultura popular, apareciendo en series de televisión como Charmed y Dark. La triqueta suele estar encerrada en un círculo, simbolizando la unión, el infinito o la protección.
EL MISTERIO DEL NÚMERO 3 CRISTIANO
En el cristianismo, el número 3 tiene un doble significado: representa tanto a la "familia divina", compuesta por María, José y Jesús, como a la Trinidad, en las personas del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Desafortunadamente, desde el punto de vista teológico, falta la figura de la mujer en la esencia divina, ya que José corresponde al Padre, Jesús al Hijo, mientras que el Espíritu Santo, que es inmaterial, sería la Mujer. Sin embargo, en el sentido semítico más arcaico y en las filosofías orientales, el espíritu es una energía Yin, por lo tanto femenina. En este caso, la paloma simbólica que representa al Espíritu sería puramente femenina. Según la teología cristiana, la perfección de la vida humana se fundamenta en tres virtudes cardinales: fe, esperanza y caridad. Estas tres virtudes se representan a menudo con símbolos: la fe es la cruz, la esperanza el ancla y la caridad un corazón. Estos tres símbolos también representan las tres etapas de la evolución mística:
• purificación
• iluminación
• unión con Dios
LOS 3 MUNDOS DE GIORDANO BRUNO
Giordano Bruno teorizó una estructura mágica basada en una división tripartita de la realidad, a menudo vinculada a su concepción hermética y filosófica de los tres mundos (o tres niveles de realidad), cada uno correspondiente a diferentes grados de investigación u operaciones mágicas. Bruno se inspira en la tradición neoplatónica y hermética (en particular a través de Agrippa) al dividir la realidad en:
- Mundo Superior/Divino (o Ideal): El mundo de las ideas, el intelecto divino.
- Mundo Celestial (o Racional): El mundo de las estrellas, de las inteligencias, el nivel intermedio.
- Mundo Elemental/Inferior (o Físico): El mundo sensible, la naturaleza física en la que vivimos.
La magia como conexión: Para Bruno, la magia no es superstición, sino un arte filosófico que opera en estos tres niveles para conectar la mente humana con el alma del mundo (anima mundi) y con el infinito.
Los Tres Grados/Modos de Trabajo: La magia de Bruno se define mediante el uso de imágenes, encantamientos y memoria, operando a través de los vínculos (vincula) que unen estos tres mundos. En particular, desarrolló su «teoría de los tres mínimos» (De triplici minimo), que se relaciona con esta división tripartita: el mínimo metafísico (mónada), el mínimo geométrico (punto) y el mínimo físico (átomo).
Esta estructura permite al «mago» Bruno —quien es esencialmente un filósofo que comprende las causas de las cosas— moverse y efectuar transformaciones mediante la manipulación de imágenes y la comprensión de la estructura íntima de la naturaleza.
LA DIVINA COMEDIA - ESTRUCTURA SOBRE EL NUMERO 3
La Divina Comedia se compone de tres canticos (Infierno, Purgatorio y Paraíso) que comprenden un total de cien cantos: el primer cántico (Infierno) tiene un prefacio o canto introductorio a toda la obra y luego 33 cantos, los otros dos cánticos, El Purgatorio y el Paraíso tienen 33 cantos cada uno. Cada parte tiene una estructura diferente pero coinciden en número, es decir el infierno tiene un ante-infierno o vestíbulo y luego 9 círculos (1+9=10), el purgatorio tiene 7 círculos, una playa, un vestíbulo y un paraíso terrenal. (7+1+1+1=10) y al final el Paraíso está compuesto por nueve esferas celestes que giran alrededor del sol como planetas y un cielo empíreo (9+1=10). Para Dante y su mentalidad simbólica cristiana los números 3 y 10 tenían un significado especial: 3 es la Trinidad y 10 es la perfección de todas las cosas. Cabe señalar que en el Infierno se utiliza el estilo cómico, en el Purgatorio el estilo elegíaco y en el Paraíso el estilo trágico. Por último, una curiosidad: cada cántico termina con las estrellas, porque son el objetivo de Dante, la luz màs alta en el firmamento. Pero hay otras triades importantes es su obra:
Tres Bestias Salvajes:
En el primer canto del Infierno, Dante se encuentra con tres bestias salvajes en el "bosque oscuro" que le impiden ascender a la colina iluminada, simbolizando los vicios que obstaculizan la salvación: el leopardo (lujuria/envidia), el león (orgullo) y la loba (avaricia/codicia). Estas bestias representan alegóricamente los obstáculos morales y políticos.
Tres Mujeres Celestiales:
En la vida y obra de Dante Alighieri, Beatriz y Lucía (Santa Lucía) desempeñan papeles clave, representando a las guías espirituales y figuras de la gracia divina que posibilitan la salvación del poeta. Junto con la Virgen María, forman la "cadena" de mujeres celestiales que acuden en ayuda de Dante en la Divina Comedia.
Tres Mujeres Terrenales:
Francesca, aún unida a Paolo, aparece en el quinto canto del Infierno; Pia dei Tolomei en el quinto canto del Purgatorio; y Piccarda Donati en el tercer canto del Paraíso. Tres mujeres de la corte, cada una con su propia perspectiva y destino, le proponen al poeta el tema del amor y sus consecuencias. Dante desarrolla toda su reflexión sobre este tema, comenzando con la pasión carnal y pecaminosa y culminando en el ideal más elevado y la concepción religiosa del amor.
LOS 3 PRINCIPIOS ALQUÍMICOS
Los tres principios alquímicos, conocidos como la Tria Prima y definidos por Paracelso, son el azufre (espíritu/principio activo), el mercurio (alma/principio pasivo) y la sal (cuerpo/principio mediador). Estos elementos constituyen la base filosófica y práctica de la alquimia para la transmutación de la materia y la creación de la piedra filosofal.
Azufre (☉ - 🜍): Representa el principio, el calor, la combustibilidad y el principio activo, masculino y solar. Simboliza el espíritu o el yo superior.
Mercurio (☽ - ☿): Representa el verbo, la fusibilidad, la volatilidad y el principio pasivo, femenino y lunar. Es el alma que debe purificarse.
Sal (♆ - 🜔): Representa la sustancia, el cuerpo, la solidez, la incombustibilidad y la fijeza. Es el principio mediador que une el azufre y el mercurio, la materia física sobre la que trabajamos.
Estos principios trabajan conjuntamente en el proceso del Magnum Opus (Gran Obra) para alcanzar la perfección, a menudo a través de las etapas de Nigredo (negro), Albedo (blanco) y Rubedo (rojo).
EL 3 PITAGÓRICO
La escuela pitagórica, movimiento filosófico y científico nacido en el siglo I a. C., considera al 3 un número perfecto, como síntesis del par (dos) y el impar (uno). En teoría de números, representa la superficie, y la primera superficie, no por casualidad, tiene forma de triángulo. Se asocia con la naturaleza triple del tiempo (pasado, presente y futuro) y la estructura de la Tetraktys (suma de 1+2+3+4=), fundamento del universo (=10).
El simbolismo universal del triángulo se encuentra en todas las tradiciones y encarna el significado de "conciliación" a través de su valor unificador: dos se separan como tres se reúnen, pero es el número 3 el que describe la armonía, la proporción y el nacimiento de un nuevo ser a partir de la unión de lo masculino y lo femenino.
El triángulo, al combinar sus lados, se convierte en una reproducción geométrica del número tres. El número 3 reconcilia los opuestos, supera las limitaciones y conduce de vuelta a la unidad. La complementariedad y la oposición, que representan los aspectos positivo y negativo del sistema binario, deben superarse y reintegrarse a la unidad en el sistema ternario. Cuando el triángulo se encuentra dentro de círculos, simboliza la unión en la perfección, en el infinito y en un misterio protegido; por lo tanto, perfecta, armoniosa y completa.

DELTA LUMINOSO
Dondequiera que miremos en el Templo Masónico, encontramos una secuencia de tres. Sin embargo, mientras que en el cristianismo se resume en la Santísima Trinidad, en la masonería se representa con la Sabiduría, la Belleza y la Fuerza, cuya coexistencia es necesaria para el pleno desempeño de la obra. Entre los símbolos más importantes de la masonería se encuentra el Delta Luminoso, representado como un triángulo equilátero que simboliza el equilibrio, la armonía y la perfección (la Trinidad, las tres luces de la logia). Típicamente, dentro del triángulo se ubica un ojo en el centro, o el tetragrama hebreo. El ojo simboliza la conciencia, la providencia y la presencia divina que vela. Se sitúa en el muro oriental del Templo Masónico, evocando la fuente de la luz espiritual, mientras que la Luz representa la verdad que ilumina el camino iniciático del masón. Muchos afirman que este delta también aparece en el billete de dólar, pero esto es falso. El reverso del billete de un dólar estadounidense presenta un símbolo similar al "Delta Brillante" (el ojo en el triángulo), pero oficialmente se trata del Ojo de la Providencia: situado sobre una pirámide truncada de 13 escalones (símbolo de las primeras 13 colonias) y forma parte del reverso del Gran Sello de los Estados Unidos de América. Simboliza a Dios velando por la joven nación estadounidense ("Annuit Coeptis" significa "Él ha aprobado nuestras empresas"). Si bien el ojo en el triángulo es un símbolo masónico, el diseño del dólar fue creado por una comisión gubernamental y no es un símbolo masónico directo, a pesar de la similitud. Otra confusión común es confundir el Ojo Masónico del Delta Brillante con el Ojo de Horus egipcio, mientras que el Ojo Masónico deriva del Ojo de la Providencia cristiano, pero adaptado a un contexto esotérico/masónico.
LOS 3 GRADOS FUNDAMENTALES DE LA MASONERÍA Y LOS 33 GRADOS
La masonería no es una religión ni impone dogmas religiosos a sus miembros. Los masones simplemente deben creer en la existencia de un Ser Supremo, sea cual sea su concepción de dicha deidad. Sus creencias personales son precisamente eso: personales. Esta orientación hace que la logia sea fascinante, como un grupo de librepensadores, pero en última instancia, su estructura se configura de manera muy selectiva, anónima y secreta; incluso la calificaría de burocrática. Así, la libertad se desvanece en una práctica casi de jerarquía política, lo que la vuelve misteriosa (típica del aura que crean grupos ocultos, como la Mafia). Por lo tanto, los objetivos e intenciones son verdaderamente loables y nobles, pero en mi opinión personal, cualquier grupo con estructura política resulta perjudicial para la vida espiritual a largo plazo. (He encontrado en las màs altas esferas de las logias a miembros ricos aburridos que hablan principalmente de finanzas y economía, pero casi nunca de la piedra filosofal: no de cómo convertir el plomo en oro, sino de cómo convertir su oro en propiedad privada). Dicho esto, digamos que los tres grados fundamentales de la masonería (o la Logia Azul) son Aprendiz, Compañero y Maestro. Representan un camino iniciático de desarrollo moral y espiritual: el Aprendiz trabaja la piedra en bruto (introspección), el Compañero estudia las artes y las ciencias (aplicación) y el Maestro busca la sabiduría y la maestría. Estos tres grados, llamados "simbólicos", son comunes a casi todos los ritos masónicos previos a cualquier grado superior. Tras los tres primeros grados, podemos apreciar la verdadera escala de 33 grados de perfección:
1. Aprendiz
2. Compañero
3. Maestro
4. Maestro Secreto
5. Maestro Perfecto
6. Secretario Íntimo
7. Preboste y Juez o Maestro Irlandés
8. Superintendente de Edificios
9. Caballero Electo de los Nueve
10. Caballero Electo de los Quince
11. Sublime Caballero Electo
12. Gran Maestro Arquitecto
13. Compañero del Arco Real de Enoc
14. Gran Electo, Perfecto y Sublime Masón o Gran Escocés de la Sagrada Bóveda
15. Caballero del Este o de la Espada
16. Príncipe de Jerusalén, Gran Consejero, Jefe de las Logias Regulares
17. Caballero del Este y del Oeste
18. Soberano Príncipe Rosacruz o Caballero del Águila y del Pelícano
19. Gran Pontífice o Sublime Escocés llamado de la Jerusalén Celestial
20. Venerable Gran Maestro de todas las Logias Regulares Logias
21. Caballero Noaquita o Prusiano
22. Caballero del Hacha Real o Príncipe del Líbano
23. Jefe del Tabernáculo
24. Príncipe del Tabernáculo
25. Caballero de la Serpiente de Bronce
26. Escocés Trinitario o Príncipe de la Compasión
27. Gran Comendador del Templo
28. Caballero del Sol o Príncipe Adepto
29. Gran Escocés de San Andrés de Escocia
30. Gran Caballero Electo Kadosch o Caballero del Águila Blanca y Negra
31. Gran Inspector Inquisidor Comandante
32. Sublime Príncipe del Secreto Real
33. Soberano Gran Inspector General.
PD: Personalmente, todos estos rangos o títulos me parecen las numerosas medallas que usan los líderes militares y generales para sentirse cada vez más importantes y poderosos... juegos de ricos frustrados, nada que ver con la humildad y la sencillez del espíritu divino.
¿POR QUÉ LOS MASONES FIRMAN CON TRES PUNTOS ( .’.) AL FINAL DE SU NOMBRE?
Los masones tienen la costumbre de firmar con tres puntos después de su nombre y apellido. Son tres puntos dispuestos en forma de triángulo, con la punta hacia arriba en el documento firmado. Estos tres puntos tienen gran significado en el mundo masónico. Constituyen el símbolo ternario más simple y, a la vez, el más perfecto: todo ser, sistema o fuerza simbolizado por el número 3. El tres es la división de la Divinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Existen tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Hay tres elementos que componen al Ser Humano: Espíritu, Cuerpo y Alma.
La punta superior, que apunta hacia arriba, representa los Estados Superiores del Ser, tal como se definen en la publicación de René Guénon (Los Múltiples Estados del Ser). Las dos puntas inferiores representan el plano terrenal y los seres humanos que lo habitan, respectivamente.
Tres elementos conforman el símbolo más conocido de la masonería: el compás, que marca distancias, pero también los límites dentro de los cuales debe moverse la acción de un hombre justo y bueno; la escuadra, símbolo de rectitud y, al mismo tiempo, de la verticalidad del origen del Ser; y la letra G inicial de Dios (God). Recordemos los orígenes escoceses e ingleses, considerados como el origen más probable de la masonería moderna.
También encontramos el número 3 en la inscripción: Libertad, Igualdad y Fraternidad. El trabajo masónico se basa asimismo en tres preguntas: "¿Quiénes somos?", "¿De dónde venimos?" y "¿Adónde vamos?".
El número ternario es también objeto de profunda meditación por parte de los iniciados, ya que representa la esencia misma de la existencia humana, a la que llamamos "vida". Los tres puntos, por lo tanto, pueden verse como la infancia, la juventud y la vejez, simbolizando el paso de la vida "profana" a la iniciación, a través de un proceso de adquisición de experiencia y conocimiento, en el cual se perfeccionan la actitud, el pensamiento y el habla del iniciado.
Recordemos también que, según la Biblia, Emmanuel el Enviado (Jesús) murió a las 3:00 a. m. del día de su trigésimo tercer cumpleaños. O que los elementos libres que se encuentran en la naturaleza se dividen comúnmente en elementos animales, minerales y vegetales.
Estos tres puntos también nos recuerdan la debilidad humana, ya que durante el tormento del Enviado, Cefas (San Pedro) la negó tres veces, advirtiéndonos que siempre debemos esforzarnos por fortalecer nuestro carácter y caminar por el camino recto de la verdad y la virtud.
Así, estos tres puntos contienen un código ético y moral completo para el hombre que, descendiendo a sí mismo como se afirma en V.’.I.’.T.’.R.’.I.’. O.’.L.’ = "Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem". Traducido como "Visita el interior de la tierra, rectificando, es decir, corrigiendo/purificando, encontrarás la piedra oculta" que debe ser tallada y finalmente pulida algún día para merecer ser colocada en el muro oriental del Templo simbólico del Rey Salomón hecho "A.G.D.G.A.O.T.U." (Para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo).
LAS TRIADAS FAMOSAS
Las triadas siempre han sido famosas, son un complejo de tres elementos unitarios o complementarios, basta con empezar por el compuesto del átomo del que todo está formado y conformado:
1. Proton
2. electrón
3. Neutrón
Incluso la realidad dual que vivimos entre opuestos sufre este mismo mecanismo:
1. Yin positivo
2. Yang negativo
3. yin-yang neutral
Llegamos a existir gracias a este mismo potencial de unión entre opuestos:
1. Madre - óvulo
2. Padre - esperma
3. criatura - el Cigote
Muchas religiones obviamente y con razón también conciben lo divino bajo este reflejo de luz tripartita:
El cristianismo, con su Trinidad:
1. Padre
2. hijo
3. Espíritu Santo
El hinduismo, con uno de sus muchos trimurts:
1. Brahma (el creador),
2. Vishnu (el preservador)
3. Śiva (el destructor)
Las triadas egipcias son muy numerosas:
1. Amón: Dios guerrero con aspectos solares, protector del gobernante, se convirtió en el dios supremo del panteón egipcio.
2. Mut: Esposa de Amon, se la asoció con el poder del agua.
3. Khonsu: Es una deidad lunar hijo de Amón y Mut.
U otra tríada muy famosa:
1. Osiris: dios de la muerte y el más allá.
2. Isis: diosa de la maternidad y la magia.
3. Horus: hijo de Osiris de Abydos e Isis.
En música, la armonía tonal depende de las tríadas que son la base de la mayoría de los acordes musicales y cada nota tiene su propia tríada, aquí está la de C:
1. fa
2. mi
3. sol
En nuestro discurso dialéctico, Hegel identificó una tríada sobre la cual articulamos nuestros pensamientos:
1. Tesis
2. Antítesis
3. Sintesis
Pero incluso en la estructura tridimensional de la realidad percibimos geométricamente las cosas sobre la base tridimensional:
1. Ancho
2. Largo
3. Profundo
Pero nuestra naturaleza también tiene esta triple conformación:
1. Cuerpo
2. Alma
3. Espíritu
Y a su vez nuestra Alma se conforma en tres potencialidades:
1. Intelecto (cabeza)
2. Voluntad (corazón)
3. Consciencia
Pero también a nivel intelectual concebimos los conceptos en forma de tríada:
1. Amado
2. amante
3. amor
otro ejemplo:
1. Revelado
2. Revelador
3. revelación
o:
1. observado
2. Observador
3. Observación
los ejemplos podrían ser infinitos (creador, criatura y creado... otra vez: masa, velocidad de la luz al cuadrado y Energía... o: comburente, combustible y chispa que prende... etc... etc..)... pero yo Termino con la última que corresponde a nuestra meditación de la primera tríada de los arcanos:
1. Mago
2. Loco
3. Emperatriz
Estos 3 primeros arcanos son la esencia en el árbol de la vida del triángulo supremo, son los caminos que nos pueden ayudar a descubrir nuestra dimensión interior. Si ven en la foto este triángulo visto en forma tridimensional se duplica y dentro de cada arcano se revela su reflejo interno:
1. Las estrellas (espejo del Loco)
2. Los amantes (espejo del Mago)
3. La Papisa (refleja la Emperatriz)
Es de suma importancia saber qué es el alma o reflejo de un arcano, no es casualidad que los arcanos más difíciles de decodificar sean los internos como reflejos. El Loco hace un viaje, sigue las estrellas. El Mago tiene que escoger las pociones correctas para hacer el Elixir del amor y la Emperatriz conquistar el Trono de la Sacerdotisa.
LA LEY DEL 3
El número 3 es sagrado, su simbolismo está lleno del misterio creativo que lo impregna, partiendo del átomo del que todo está compuesto. El átomo se compone principalmente de 3 partes: electrón, protón y neutrón. Aquellos que viven en la perspectiva divina tienen un campo tridimensional y siempre captan 3 dimensiones (Ancho, Largo, Profundo) que corresponden a las dimensiones del alma (intelecto-cabeza, voluntad-corazón, consciencia-Yo) y se reflejan en los 3 niveles de nuestra vida (cuerpo, alma, espíritu). Las más grandes deidades siempre se han concebido en la línea del 3: Padre, Hijo y Espíritu Santo (catolicismo), brahma vishnu shiva (trimurti indiana), sin mencionar las docenas de deidades trinitarias de Egipto (la más famosa es la de Osiris, Isis y Horus). El 3 corresponde al misterio de la Emperatriz en el Tarot, porque ella es el generador entre la materia y el espíritu, el punto central que conecta los dos mundos.
Por lo tanto, la ley del 3 nos dice que todo fenómeno, desde el más pequeño (átomo) hasta el más grande (estrellas), siempre es generado y mantenido vivo por tres fuerzas o partes llamadas "Positiva" o afirmativa, "Negativa" o resistencia, y " Neutralizante "o conciliación. Son el Yin, el Yang y el dual central de la màs antigua filosofia oriental del Tao. En el centro del eneagrama de Gurdjieff hay un triángulo, pero el árbol de la vida también se apoya en 3 columnas. Todos estos sistemas se resumen en dos triángulos: uno masculino con el vértice en la parte superior y otro femenino con el vértice en la parte inferior y juntos forman la famosa Estrella de David. A partir de esos dos triángulos, los alquimistas también formaron los símbolos de los 4 elementos que gobiernan la naturaleza. El triángulo del eneagrama está encerrado en un círculo porque una vez que entendemos la ley del 3 (1 + 0 = 10), podemos abrirnos hasta 360 ° en busca de la ley del 7 (los rayos de luz, los 7 espejos) que darán a la luz (al noveno mes) a los 9 eneatipos.
EL NÚMERO 3 EN EL TAROT
Las tres cartas del Tarot asociadas al número 3 son: La Emperatriz, por su papel de creadora, fertilidad y protectora; El Colgado, por su papel de sacrificio, inconformista y trascendente; y finalmente, El Mundo, por su función de éxito, cierre de un ciclo y apertura a otra dimensión.
VALKNUT
El Valknut es un antiguo símbolo nórdico compuesto por tres triángulos entrelazados, presente en piedras rúnicas y objetos funerarios. Su significado exacto sigue siendo un misterio, pero está estrechamente vinculado a la mitología vikinga y al poder de Odín. Se compone de tres triángulos equiláteros entrelazados, a veces en forma unicursal (una sola línea) o tricursal (tres triángulos distintos unidos). A menudo se interpreta como el símbolo del "corazón de los caídos" o el paso entre los nueve mundos de la cosmología nórdica. El nombre Valknut "nudo de los caídos" (de valr, guerreros caídos, y knut, nudo) representa el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento, simbolizando la fuerza, la resiliencia y la conexión con la muerte en la batalla. Aunque asociado a contextos históricos paganos, el término "Valknut" es una invención moderna, ya que el nombre original utilizado por los antiguos nórdicos se ha perdido. Esta modernidad permite interpretar los tres triángulos con las numerosas tríadas que conocemos de orígenes distintos al nórdico.

1. El triángulo inscrito en un círculo es un símbolo poderoso y significativo que une la geometría sagrada con el esoterismo y la espiritualidad. Generalmente, representa la armonía entre lo divino (el círculo) y lo humano o terrenal (el triángulo).
2. El triángulo que apunta hacia abajo es un antiguo símbolo alquímico y esotérico que representa el elemento Agua.
3. El cielo, Mu, se describe como una figura geométrica sagrada que une el círculo, símbolo de perfección e infinito, y el triángulo. Sin embargo, dentro del círculo encontramos el punto Mu (無), que significa "vacío", "nada" o "no ser", entendido no como ausencia total, sino como un espacio vacío que acoge todas las posibilidades y la esencia del universo.
4. La pirámide es un símbolo universal de ascensión espiritual, poder, conexión entre la tierra y el cielo, y conocimiento oculto. Originalmente considerada por los egipcios como una "escalera" para ascender al sol (MR), representa la estabilidad (piedra), el renacimiento del faraón y la síntesis entre el mundo material y la luz divina.
5. El ṣaṭkoṇa es un símbolo hindú que representa la unión entre los elementos masculino y femenino. Más específicamente, representa a Purusha y Prakriti. A menudo se representa como Shiva/Shakti.
6. El triángulo que apunta hacia abajo con una línea que corta la punta es un antiguo símbolo alquímico y esotérico que representa el elemento tierra.
7. La piedra filosofal en alquimia suele representarse con la "piedra cúbica puntiaguda", una pirámide que descansa sobre un cubo, simbolizando la unión entre la materia (cubo) y el espíritu (punta/triángulo). Representa la cuadratura del círculo, la perfección y la síntesis de los opuestos (azufre y mercurio, masculino y femenino).
8. El Kali Yantra es un diagrama geométrico sagrado hindú que representa la energía de la diosa Kali (destrucción y transformación). Generalmente se compone de un punto central (bindu), rodeado de triángulos que apuntan hacia abajo (que simbolizan Shakti/la energía femenina) y a menudo encerrado en un cuadrado (bhupur) con cuatro puertas, que simbolizan el mundo material.
9. El símbolo de la Tétrada (o Tetractys) es una figura geométrica y mística de origen pitagórico, representada como un triángulo equilátero compuesto por diez puntos (o yods) dispuestos en cuatro filas: la suma de 1 + 2 + 3 + 4 es igual a 10, un número considerado sagrado y símbolo de perfección (el decano).
10. El triángulo con su vértice apuntando hacia arriba y una línea que corta la punta es un antiguo símbolo alquímico y esotérico que representa el elemento Aire.
11. El Valknut es un antiguo símbolo nórdico compuesto por tres triángulos entrelazados. Significa "nudo de los caídos", a menudo asociado con la muerte y el coraje guerrero. El símbolo representa el ciclo de la vida, la muerte y el renacimiento.
12. El prisma triangular se usa frecuentemente para ilustrar la descomposición de la luz.
13. El símbolo Delta abierto representa la cuarta letra del alfabeto griego, pero esotéricamente es la apertura perfecta para el cambio.
14. El triángulo con su punta hacia arriba es un antiguo símbolo alquímico y esotérico que representa el elemento fuego.
15. El símbolo compuesto por dos triángulos, a menudo unidos por los vértices (a veces conocido como Kapemni), representa el concepto de "lo que está arriba es como lo que está abajo" en la cultura Lakota. Simboliza el reflejo del cielo en la tierra, el equilibrio, la conexión entre los mundos espiritual y material, y la creación.
16. Radegast es una deidad eslava asociada con la hospitalidad, el sol y la guerra. El triángulo representa su divinidad, y la forma de tridente, sus cuernos, ya que se le representa con un casco con cuernos de toro.
17. El Ojo de la Providencia, o «ojo que todo lo ve», es un símbolo que representa un ojo dentro de un triángulo, a menudo rodeado de rayos de luz. Representa el ojo de Dios que vela por la humanidad.
18. El Sri Yantra, o Sri Chakra, es un poderoso diagrama geométrico sagrado hindú, símbolo de la diosa Tripurasundari (Shakti) y del universo mismo. Compuesto por nueve triángulos entrelazados, pétalos de loto y un punto central (Bindu), representa la unión de las energías masculina (Shiva) y femenina (Shakti), promoviendo la meditación, la abundancia, la armonía y el despertar espiritual. 19. El signo de Tanit es un símbolo antropomórfico púnico que representa a la diosa cartaginesa Tanit, señora de Cartago y deidad de la fertilidad. Está compuesto por un trapecio o triángulo (base), una línea horizontal en la parte superior y un disco (cabeza), a menudo interpretado como una figura femenina estilizada que sostiene el sol y la luna creciente.
20. En alquimia, el arseniuro se representa frecuentemente con un cisne, ya que es un metal capaz de transformar su apariencia, al igual que un patito se convierte en cisne.
21. La runa Dagaz (ᛞ) simboliza el día, la luz, el despertar y la profunda transformación. Representa el final de un ciclo y el comienzo de una nueva era, a menudo interpretado como la victoria de la luz sobre la oscuridad, el coraje y el cambio radical. Se asocia con el solsticio de verano y el amanecer.
22. El símbolo del chakra del tercer ojo, o Ajna Chakra, está representado por un loto de dos pétalos con un círculo que contiene un triángulo invertido en el centro. Este sexto chakra simboliza la intuición, la sabiduría interior y la percepción más allá de la realidad material, y se ubica entre las cejas.
23. El Escudo de la Trinidad, o Scutum Fidei (escudo de la fe), es un diagrama cristiano tradicional que ilustra gráficamente el dogma de la Santísima Trinidad.
24. En alquimia, el fósforo es un elemento significativo, a menudo asociado con el "espíritu" y la capacidad de capturar la luz, símbolo de la transformación interior.
25. El dios eslavo Troyano suele representar la conexión entre los tres reinos: cielo, tierra e inframundo.
26. El símbolo del quinto chakra, Vishuddha (centro de la garganta), es un círculo blanco que encierra un triángulo invertido, que simboliza el elemento éter, a menudo con un elefante blanco en su interior, que representa la vibración y la purificación. 27. La Merkaba es un poderoso símbolo de geometría sagrada, representado por dos tetraedros interconectados que forman una estrella tridimensional (estrella tetraédrica). Derivado del hebreo "carro" o "vehículo de luz", simboliza la unión del espíritu y el cuerpo, promoviendo la protección, el equilibrio energético y la ascensión espiritual durante la meditación.
28. El símbolo de Zhiva, la diosa eslava de la vida, la fertilidad y la primavera, suele representarse mediante un motivo geométrico que recuerda a una forma estilizada, a veces vinculada al círculo de la vida, la fertilidad y la naturaleza.
29. Veles es el dios de la tierra, el agua, el inframundo y la magia. Se le considera el protector de los rebaños y los animales. Se le representa como el antagonista del dios del trueno, Perun, en un conflicto eterno entre el orden y el caos.
30. El Saraswati Yantra es un poderoso símbolo geométrico sagrado hindú dedicado a la diosa Saraswati, símbolo de sabiduría, conocimiento, arte y creatividad. Caracterizada por triángulos, lotos y círculos, se utiliza para aumentar la concentración, mejorar la memoria, estimular la creatividad y promover la claridad espiritual.
31. El ojo del dragón es un símbolo esotérico y protector asociado con la magia y la sabiduría ancestral.
32. La triqueta es un antiguo símbolo celta que consta de tres arcos entrelazados, a menudo llamado el "nudo de la Trinidad". Representa la unión de tres fuerzas, como el cuerpo, la mente y el espíritu, o el nacimiento, la vida y la muerte.
33. La estrella de David, o Magen David (escudo de David), es un símbolo de seis puntas que consta de dos triángulos equiláteros entrelazados, que representa universalmente el judaísmo, la identidad judía y el Estado de Israel. Simboliza la protección divina, la unión entre Dios y la humanidad, y el equilibrio entre el espíritu y la materia.
















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