Esoterismo nell'Ultima Cena di Leonardo


Todos conocemos La Última Cena de Leonardo da Vinci, pintada entre 1495 y 1498 en el refectorio del convento dominico contiguo al santuario de Santa Maria delle Grazie en Milán, Italia. La obra se titula "Cenacolo", término que alude al lugar histórico donde tuvo lugar. Del latín cenaculum, se refiere a la sala donde se celebró la Última Cena (cena = cena y comedor, es pocas palabras el comedor), pero todos la conocemos como La ultima Cena. La hemos visto en libros, documentales e incluso, quizás, en persona. La escena está grabada en nuestra memoria: Jesús en el centro, los apóstoles conmocionados tras la frase que lo cambia todo: «En verdad os digo que uno de vosotros me traicionará». No hay evidencia histórica de que Leonardo da Vinci estuviera asociado con el esoterismo ocultista, pero sí utilizaba habitualmente el simbolismo hermético y neoplatónico. Este lenguaje visual, común en el Renacimiento, servía para codificar conceptos filosóficos, científicos o religiosos complejos, para proteger ideas y expresar significados profundos accesibles solo a los iniciados. Esto se conoce más tarde como lenguaje alquímico y esotérico. En esta pintura, cada gesto, cada mirada de los protagonistas, cada objeto, cada rincón y àngulo, todo está diseñado para contar un mundo oculto que ahora queremos descifrar: 



Tutti conosciamo l’Ultima Cena di Leonardo da Vinci, dipinta tra il 1495 e il 1498 nel refettorio del convento domenicano adiacente al santuario di Santa Maria delle Grazie a Milano, Italia. In realtà l'opera si chiama Il cenacolo, termine che si riferisce al luogo storico dell'evento. Dal latino cenaculum, indica la sala in cui si tenne l'ultima cena. L’abbiamo vista in libri, documentari e forse anche dal vivo.
La scena è impressa nella nostra memoria: Gesù al centro, gli apostoli in subbuglio dopo la frase che cambia tutto “In verità vi dico, uno di voi mi tradirà.” Non ci sono prove storiche che Leonardo da Vinci fosse legato all'esoterismo occulto, ma utilizzava abitualmente il simbolismo ermetico e neoplatonico. Questo linguaggio visivo, comune nel Rinascimento, serviva a codificare concetti filosofici, scientifici o religiosi complessi per proteggere le idee ed esprimere significati profondi accessibili solo agli iniziati e questo viene poi chiamato linguaggio alchemico ed esoterico. In questo dipinto ogni gesto, ogni sguardo dei protagonisti, ogni oggetto, ogni angolo, tutto è studiato per raccontare un mondo nascosto che noi vogliamo adesso decodificare: 

EL SOL, LA LUZ CRISTICA
En el centro de la pintura vemos a Jesús, pero su posición es una perfecta interacción de figuras geométricas, que analizaremos más adelante (el techo del Cenáculo está compuesto por 36 artesonados sostenidos por siete barras longitudinales). Si seguimos las siete barras longitudinales del techo desde arriba, apuntan a la cabeza de Jesús; son los siete rayos solares. Los Siete Rayos son la descomposición de la Luz que es Dios, en la que cada color representa uno de los Siete Aspectos de Dios:
Voluntad, el Rayo Azul;
Sabiduría, el Rayo Dorado;
Amor, el Rayo Rosa;
Pureza, el Rayo Blanco;
Verdad, el Rayo Verde;
Provisión, el Rayo Dorado-Rubí o Naranja;
Libertad, el Rayo Violeta. 
Al descender a la tierra, se encarnan a través del Verbo (Cristo) y se convierten en otros siete rayos, que son los siete rayos de la creación, de la luz en la materia:
Amor, Rayo del alma
Sustancia, Rayo de iluminación
Espíritu, Rayo de conciencia
Sabiduría, Rayo de personalidad
Poder, Rayo de la mente
Devoción, Rayo del cuerpo astral
Voluntad, Rayo del cuerpo físico
Si trazamos un círculo alrededor del arco de la ventana detrás de Jesús, intentando imitar al sol, descubrimos que, además de Jesús, dentro del círculo, el único apóstol que aparece es Tomás, el incrédulo, el que lucha por creer en esa luz divina; es él quien está atrapado en esa luz cegadora.



IL SOLE, LA LUCE CRISTICA
Al centro del quadro vediamo Gesù, ma la sua posizione è un gioco perfetto di figure geometriche di cui parleremo più avanti (il tetto del cenacolo è composto di 36 cassettoni tenuti da 7 sbarre longitudinali). Se seguiamo dall'alto le 7 sbarre longitudinali del soffitto puntano sulla testa di Gesù, sono i 7 raggi solari. I Sette Raggi sono la decomposizione della Luce che è Dio, in cui ogni colore è uno dei Sette Aspetti di Dio:
Volontà, il Raggio Azzurro;
Saggezza, il Raggio Dorato;
Amore, il Raggio Rosa;
Purezza, il Raggio Bianco;
Verità, il Raggio Verde;
Provvista, il Raggio Oro-Rubino o Arancione;
Libertà, il Raggio Violetto.
Quando scendono a terra, si incarnano attraverso il Verbo (Cristo) e diventano altri 7 raggi e quelli sono i 7 raggi dela creazione, dela luce nella materia: 
Amore, Raggio dell'anima 
Sostanza, Raggio dell'illuminazione
Spirito, Raggio della coscienza
Saggezza, Raggio della personalità 
Potere, Raggio della mente 
Devozione, Raggio del corpo astrale.
Volontà, Raggio del corpo fisico
Se tracciamo un cerchio intorno all'arco della finestra che sta dietro Gesù, cercando di imitare il sole, scopriamo che, oltre Gesù, dentro il cercho l'unico apostolo che appare è Tommaso, l'incredulo, colui che fa fatica a credere in quella luce divina, è lui che viene intrappolato in quella luce accecante. 

HOMBRES SIN AUREOLA
La figura de Cristo se representa sin aureola, lo que le confiere un aura de aparente humanidad, perfectamente acorde con el estilo de Leonardo. Sin embargo, si analizamos con mayor detenimiento,
la luz que entra por las tres ventanas tiene una función divergente: guía la mirada del espectador hacia la luz o la naturaleza misma como una aureola, más oculta pero también mucho más amplia, porque la divinidad es el marco de la naturaleza misma, de la humanidad misma, hasta el punto de «investir» a todos los presentes de sacralidad. Aquí, nadie tiene aureola, NADIE, ni siquiera Jesús. Su divinidad se transmite a través de la luz natural que entra por la ventana tras él, como una aureola arquitectónica y natural. Todas las figuras son hombres reales, capturados en el momento en que la gracia los transforma. La santidad no es una insignia para exhibir, sino una luz que brilla a través de nuestras acciones.
Las tres ventanas simbolizan la Trinidad, la luz divina. Los tres grupos principales, formados por Cristo en el centro y las dos alas de los Apóstoles (seis a la derecha y seis a la izquierda), se distinguen por la separación que proporcionan las tres aberturas en la pared del fondo: dos más pequeñas (las ventanas) para los Apóstoles y una más grande (ventana o puerta) para Cristo. El poderoso simbolismo de esta luz reside en que, a pesar de ser natural, diviniza a los hombres.


UOMINI SENZA AUREOLA
La figura del Cristo è rappresentata senza aureola, il che dona al personaggio un alone di apparente umanità, tutto ciò in perfetta armonia con lo stile di Leonardo; ma se facciamo un’analisi più attenta,
la luce che entra dalle 3 finestre hanno una funzione divergente, cioè portano lo sguardo dello spettatore a vedere la luce o la natura stessa come aureola, più occulta ma anche molto più ampia perchè la divinità è la cornice della stessa natura, dell'umanità stessa, fino a “investire” di sacralità tutti i presenti. Qui nessuno possiede aureole, NESSUNO, nemmeno Gesù. La sua divinità è resa dalla luce naturale che entra dalla finestra alle sue spalle, come una aureola architettonica e naturale. Tutti i personaggi sono uomini veri, colti nel momento in cui la grazia li sta trasformando. La santità non è un distintivo da esibire, ma una luce che traspare dalle nostre azioni.
Le finestre sono 3, simbolo della Trinità, la luce divina. I 3 gruppi principali formati dal Cristo al centro e dalle 2 ali di Apostoli (6 a destra e 6 a sinistra), sono evidenziati nella loro separazione dalle 3 aperture del muro di fondo: 2 più piccole ( le finestre ) per gli Apostoli e una più grande (la porta) per Cristo. La potente simbologia di questa luce è che pur essendo naturale rende gli uomini divini.


TIEMPO CÍCLICO
Uno de los aspectos más simbólicos y esotéricos de La Última Cena de Leonardo da Vinci es su perfecta conexión con los ritmos del tiempo, la naturaleza y las estaciones. La recurrencia de los números en la composición, no como un aspecto simbólico sino como una explicación de los estudios sobre la Cábala y el orden matemático del universo, constituye un importante componente místico para un momento tan fundamental del Evangelio. En particular, predominan los números 3 y 4, y todas sus combinaciones derivadas.
1. Los doce discípulos se dividen en cuatro grupos de tres (4 x 3 = 12).
2. Jesús, en el centro, permanece solo en su triángulo equilátero; esto representa el aislamiento y la soledad de Cristo, símbolo del número 3.
3. Estos cuatro grupos, además de los puntos cardinales en el espacio, representan en el tiempo las estaciones del año alrededor del sol (Cristo).
4. Cada grupo de tres apóstoles incluye dos con barba y uno sin ella. 
5. Cabe destacar también que la suma de estos dos números (4 + 3) da 7, otro número mágico muy importante (que ya mencionamos en relación con los 7 rayos solares y los 7 rayos de la creación), y su producto (4 x 3) da 12: el número de los apóstoles, los signos del zodíaco y los meses del año, que analizaremos con más detalle más adelante.
6. En las paredes laterales también hay alfombras o heraldos, cuatro a cada lado. La suma de estos (4 + 4) es el número que simboliza el infinito, el 8, que representa el espacio infinito en el que se celebra esta cena.
7. Los números ocultos en el techo merecen una publicación aparte.
En la pintura se pueden encontrar muchas otras relaciones matemáticas, relaciones que a primera vista parecen aleatorias si no se tratara de una mente como la de Leonardo, un perfeccionista incurable.


IL TEMPO CICLICO
Uno degli aspetti più simboli ed esoterici nell'Ultima Cena di Leonardo è il suo collegamento perfetto con i ritmi del tempo, della natura, delle stazioni. Il ricorrere dei numeri nella composizione, non come aspetto simbolico ma come esplicazione degli studi attorno alla cabala e all’ordine matematico dell’universo, è un importante componente mistica per un istante così fondamentale del Vangelo. In particolare si riscontra una predominanza dei numeri 3 e 4, e di tutte le combinazioni derivate.
1. I 12 discepoli vengono divisi in 4 gruppi di 3 (4x3=12)
2. Gesù al centro resta solitario nel suo triangolo equilatero, è l'isolamento e la solitudine del Cristo, simbolo del 3.
3. Questi 4 gruppi sono oltre ai punti cardinali nello spazio, rappresentano le stagioni nel tempo intorno al sole (il Cristo). 
4. Ogni gruppo di 3 apostoli comprende 2 con la barba e 1 senza.
5. E’ inoltre da notare come la somma di questi due (4+3) numeri dia il 7, altro importantissimo numero magico (di cui abbiamo parlato prima sui 7 raggi solari e i 7 raggio della creazione), e il loro prodotto (4x3) dia il 12 : numero degli apostoli, dei segni zodiacali, dei mesi dell’anno di cui parleremo più avanti in maniera più dettagliata.
6. Sulle parete laterali ci sono anche dei tappeti o araldi ai muri e sono 4 per parti, la cui sommo (4+4) è il numero che simboleggia l'infinito, il 8. rappresenta lo spazio infinito in cui questa cena si svolge.
7. I numeri nascosti nel soffitto meritano un post a parte successivo
Moltissimi altri sono i rapporti matematici riscontrabili nel dipinto, rapporti a prima vista casuali se non si avesse a che fare con una mente come quella di LEONARDO, inguaribile perfezionista.

BARTOLOMÉ, SANTIAGO EL MENOR Y ANDRÉS
- Bartolomé, en el extremo del cuadro, se levanta, impulsándose hacia adelante, con las manos apoyadas en la mesa. Encarna el comienzo de la primavera, de ahí el carnero, símbolo del fuego cardinal. El poder de la raíz (fuego) proviene de la capacidad de iniciar la acción (cardinal). El éxito requiere iniciativa, ímpetu y la consecución de objetivos.
- Santiago el Menor levanta la mano derecha en un gesto de amarga sorpresa, mientras que con la izquierda busca el hombro de Pedro. Llamado «hermano del Señor» en los Evangelios —sabemos que diversas tradiciones occidentales y orientales interpretan esto como una indicación de un parentesco cercano con Jesús (ya que a los primos se les llamaba «hermanos»), o como descendiente del primer matrimonio de José, que terminó en viudez antes de su matrimonio con María, pero también como un verdadero hermano—, Leonardo lo retrata con rasgos similares a los de Cristo. Es Tauro, signo de tierra fija. El poder proviene de la estabilidad (tierra), la paciencia y la constancia (fijación) en un esfuerzo prolongado.
- Andrea expresa su alienación, su inocencia e incluso su desconcierto con sus gestos: ¡él, que confió en Pedro y lo llevó ante Jesús! Sus manos abiertas dicen: «Soy inocente, no sé nada». Representa a Géminis: aire mutable. El poder de la raíz se manifiesta en la capacidad de adaptar (mutable) el estilo de comunicación (aire) a cualquier circunstancia cambiante. Improvisa (mutable) y ejercita la inteligencia (aire).



BARTOLOMEO, GIACOMO IL MINORE ED ANDREA
Bartolomeo, all’estremo limite del dipinto, si alza in piedi, scatta, con le mani poggiate sul tavolo. Lui incarna l'inizio primaverile, quindi l'ariete, fuoco cardinale. La potenza (fuoco) radice deriva da una capacità di avviare un’azione (cardinale). Il successo richiede l’iniziazione, la spinta e il perseguimento degli obiettivi.
Giacomo il minore solleva la mano destra in gesto di amara sorpresa, mentre con la sinistra raggiunge la spalla di Pietro. Essendo chiamato dai vangeli il “fratello del Signore” – sappiamo che le diverse tradizioni occidentali ed orientali interpretano questo come indice di una stretta parentela con Gesù (poiché i cugini erano chiamati fratelli”) o come discendenza da un primo matrimonio di Giuseppe, conclusosi in vedovanza prima del matrimonio con Maria, ma anche un fratello vero e proprio – viene ritratto da Leonardo con fattezze simili a quelle del Cristo. Lui è il Toro, terra fissa. Il potere deriva dalla stabilità (terra), dalla pazienza e dal sostenere (fisso) uno sforzo per lunghi periodi di tempo.
Andrea dice con il gesto delle mani la sua estraneità, la sua innocenza; anche il suo sconcerto - lui che aveva, con fiducia, portato Pietro a Gesù! - Le sue mani aperte dicono "sono innocente, non so nulla". rappresenta i Gemelli: aria mutevole. Il potere radice si manifesta nella capacità di adattare (mutevole) lo stile di comunicazione (aria) a qualsiasi circostanza fluttuante. Improvvisare (mutevole) ed esercitare l’intelligenza (aria).

JUAN, JUDAS Y PEDRO
- Judas es el único apóstol con el rostro oculto, envuelto en sombras. Su cuerpo está reclinado, aparentemente escondiéndose y negándose a sí mismo, simbolizando el "movimiento del alma". Sus manos, una extendiéndose hacia el pan y la otra aferrada a una bolsa de dinero, simbolizan su doble papel en la traición a Jesús. Judas encarna el aspecto más negativo del signo de Cáncer: el poder proviene de la iniciación de procesos emocionales (agua, en el sentido de inestabilidad). El dador (cardinal) de vida crea situaciones que le permiten nutrir (regar) a personas o proyectos. Judas tiene el dinero, el precio, pero olvida el valor. Aquí reside su ambigüedad y la sal sobre la mesa justo a su lado, que analizaremos más adelante.
- Pedro, su rostro se proyecta hacia adelante, superando al de Judas, quien, en cambio, retrocede. El diálogo entre Pedro y Juan sigue inmediatamente al anuncio de la traición y se describe en Juan 13:23-24: «Uno de sus discípulos, a quien Jesús amaba, estaba sentado a la mesa junto a Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: “¿De quién habla?”». Pedro sostiene un cuchillo en sus manos, como para amenazar y defender a su maestro. Y aquí está su señal, el León, listo para despedazarlo. León: fuego fijo. El poder fundamental proviene de la perseverancia (fijo) en la acción (fuego). Puedes llegar a ser famoso y respetado en tus círculos si mantienes una fuerza creativa constante y enfocada (fijo) con el objetivo final de la benevolencia; de lo contrario, podría ser un fuego destructivo.
- Juan se inclinó hacia Pedro para escuchar lo que este quería saber. La mirada de Juan, con los ojos entrecerrados y las manos juntas, parecía ajena a la agitación que perturbaba a los demás. En sus gestos, busca penetrar, contemplar y participar del amor con el que el Señor ama hasta el final, hasta el límite máximo, hasta la plenitud de la entrega. Este gesto, como analizaremos más adelante, deja espacio para el misterio de la discípula amada de Jesús: no era Juan, sino María Magdalena. No es casualidad que esté bajo el signo de Virgo = la Virgen: tierra mutable. La fuerza de la raíz surge de la capacidad de modificar, corregir y regular las situaciones (mutables) para que la vida a su alrededor se vuelva más eficiente y efectiva (tierra). Esta fuerza generativa es puramente femenina, por lo que el gesto más dulce y tierno es el de este apóstol, donde se oculta la Magdalena.


GIOVANNI, GIUDA E PIETRO
- Giuda è l'unico apostolo con un volto nascosto, ammantato di ombre, la posizione del corpo è slanciato indietro, sembra quindi nascondersi, negarsi, simboleggia il "movimento dell'anima". Le sue mani, una che tende verso il pane e l'altra che stringe una borsa di denaro, simboleggiano il suo duplice ruolo nel tradire Gesù. In Giuda c'è l'aspetto più negativo del segno del Cancro: Il potere deriva dall’avvio di processi emotivi (acqua in senso di instabilità). Il donatore (cardinale) della vita, dà vita a situazioni che permettono di nutrire (acqua) persone o progetti Giuda ha il denaro, il prezzo, ma dimentica il valore, qui giace la sua ambiguità.
- Pietro, il suo volto balza avanti superando quello di Giuda, che, invece, si ritrae. Il dialogo fra Pietro e Giovanni segue immediatamente l’annuncio del tradimento ed è descritto in Gv13,23-24: “Ora uno dei discepoli, quello che Gesù amava, si trovava a tavola al fianco di Gesù. Simon Pietro gli fece un cenno e gli disse: Di’, chi è colui a cui si riferisce?”. Pietro ha nelle mani un coltello quasi a minacciare e difendere il maestro. Ed ecco il suo segno, il Leone, pronto a sbranare. Leone: fuoco fisso. Il potere di radice deriva dalla perseveranza (fisso) nell’azione (fuoco). Può diventare famoso e rispettato nei vostri circoli se mantenete una forza creativa costante e focalizzata (fissa) con l’obiettivo finale della benevolenza, altrimenti potrebbe essere un fuoco distruttivo.
- Giovanni si era chinato verso Pietro per ascoltare ciò che Pietro vuole sapere. Lo sguardo di Giovanni, con gli occhi socchiusi, le mani strette l’una all’altra, sembra non partecipare dell’agitazione che turba gli altri. Nei suoi gesti cerca di penetrare, di contemplare, di partecipare dell’amore con il quale il Signore ama fino alla fine, fino all’estremo limite possibile, fino alla pienezza del dono di sé. Questo gesto, come analizzeremo più avanti lascia spazio al  mistero del discepolo amato di Gesù: non era Giovanni, bensì MARIA MAGDALENA. non è un caso che sia lei sotto il segno della Vergine: terra mutevole. La forza radice emerge dalla capacità di modificare, fissare e regolare (mutevole) le situazioni in modo che la vita intorno diventi più efficiente ed efficace (terra). Questa forza generatrice è prettamente femminile, per questo il gesto più dolce e tenero è quello di questo apostolo dove si nasconde la Magdalena.

TOMÁS, SANTIAGO EL MAYOR Y FELIPE
- Santiago el Mayor abre los brazos porque es del signo de Libra; con su mano derecha aparta el cuerpo de Tomás (el escorpión con su dedo índice urticante aparece más tarde). Santiago el Mayor, hermano de Juan e hijo de Zebedeo, se sienta junto a Jesús, al igual que su hermano al otro lado. Fue la petición de su madre (Marcos 10:37) sentarse a la derecha y a la izquierda de la gloria del Señor. Libra: elemento cardinal aire. Tu poder reside en iniciar la comunicación (aire). Esta habilidad te garantiza dominio de las relaciones y la justicia, siempre que inicies conversaciones (cardinal) y cultives tu diplomacia (aire).
- Tomás es el segundo, pero, inclinado hacia adelante, su rostro está más cerca del de Jesús por este lado; representa la duda desesperada que busca la verdad. El dedo que levanta hacia el Señor es el mismo con el que, siete días después de la resurrección, cuando regrese «el primer día de la semana», tocará las manos y el costado del Señor para ser creyente (Juan 20:26-29). Él, que ya había protestado: «Vayamos también nosotros, para que muramos con él» (Juan 11:16) cuando Jesús decidió ir a ver a su amigo Lázaro, ahora parece resistirse a la noticia de su traición. Aquí está el dedo del escorpio: agua fija. La raíz del poder proviene de la capacidad de permanecer (fijo) intensamente emocional e íntimo (agua) en las relaciones.
- Felipe levanta las manos hacia el pecho. Este signo es simbólico, es el «mea colpa», aunque en el Evangelio (Mateo 26:22) cada uno de ellos le preguntó a Jesús: «¿Soy yo, Señor, el traidor?». Leonardo atribuye este papel trascendental solo a Felipe, y aquí surge su conexión con el signo de Sagitario: fuego mutable. El poder surge de la capacidad de propagar (cambiar) filosofías, códigos morales y sistemas de creencias (fuego), especialmente cuando se actúa con optimismo, valentía y una conciencia tranquila. El deber hacia la humanidad implica enseñar, aprender y corregir (transformar) las actitudes y acciones negativas (fuego) de los demás.


TOMMASO, GIACOMO IL MAGGIORE E FILIPPO
- Giacomo il Maggiore apre le braccia perchè lui è il segno della bilancia, la sua mano destra allontana il corpo di Tommaso (lo scorpione col suo dito indice a pungiglione viene dopo). Giacomo il maggiore, il fratello di Giovanni, figlio di Zebedeo, siede vicino a Gesù, come il fratello dall’altra parte. Era stata la richiesta di sua madre (Mc10,37) quella di sedere alla destra ed alla sinistra della gloria del Signore. Bilancia: aria cardinale. La vostra radice del potere sta nell’avviare la comunicazione (aria). Questa capacità vi garantisce la padronanza delle relazioni e della giustizia, a condizione che iniziate le conversazioni (cardinali) e lavoriate sulla vostra diplomazia (aria).
- Tommaso è il secondo, ma, protendendosi in avanti, ha il viso più vicino a Gesù da questa parte, è il dubbio disperato che cerca la verità. Il dito che leva verso il Signore è lo stesso con il quale, sette giorni dopo la resurrezione, quando arriverà nuovamente “il primo giorno dopo il sabato”, toccherà le mani ed il costato del Signore per essere credente (Gv 20,26-29). Lui che già aveva protestato dicendo “Andiamo anche noi a morire con lui” (Gv11,16), quando Gesù decise di recarsi dall’amico Lazzaro, sembra anche ora opporsi alla notizia del tradimento. Ecco il dito dello scorpione: acqua fissa. la radice del potere nasce dall’abilità di rimanere (fisso) intensamente emotivo e intimo (acqua) nelle relazioni.
- Filippo si porta le mani al petto. Questo segno è simbolico, è il "mea colpa", anche se nel vangelo (Mt 26,22) ciascuno di loro domandò a Gesù “Sono forse io, Signore?”, Leonardo attribuisce questo pesante ruolo soltanto a Filippo e qui sorge il suo collegamento con il segno del Sagittario: fuoco mutevole. il potere emerge dalla capacità di diffondere filosofie (mutevoli), codici morali e sistemi di credenze (fuoco), soprattutto quando si è impegnati in un innato senso di ottimismo, di coraggio e coscienza pulita. Il dovere verso l’umanità si riferisce all’insegnamento, all’apprendimento e alla regolazione (mutevole) degli atteggiamenti e delle azioni negative (fuoco) degli altri.

MATEO, JUDAS TADEO Y SIMÓN
- Mateo: Mateo, el menor y, según la tradición, el primero de los evangelistas, extiende los brazos hacia el Señor, quien ha anunciado la traición, repitiendo con gestos lo que Jesús dijo. Es como si los tres estuvieran discutiendo, invitando a los otros dos a considerar que solo del Señor mismo pueden obtener mayor claridad y verdad sobre lo que acaban de escuchar. Este es el signo de Capricornio: tierra cardinal. Tu poder reside en la aplicación práctica (cardinal) de tus talentos, bienes y recursos (tierra). Encarnas el plan de negocios del zodíaco (Mateo, de hecho, era recaudador de impuestos). Tu éxito está asegurado cuando te fijas una meta específica (cardinal) y luego practicas la paciencia y la disciplina (tierra).
- Judas Tadeo es venerado en la tradición cristiana como el santo patrón de las causas perdidas y los casos desesperados. Se le invoca como último recurso en los momentos más oscuros, cuando toda esperanza parece perdida o las dificultades humanas parecen insuperables. De hecho, aquí parece buscar una solución con Simòn. Es la acción de Acuario: aire fijo. La fuerza de las raíces proviene de la interacción estable y constante (fijo) con la comunidad y los amigos (aire). Un pilar (fijo) de un gran grupo de personas (aire). El éxito reside en cultivar ideas innovadoras, divertidas y con visión de futuro (aire) y en buscar siempre la razón y la causa de las cosas (cardinal).
- Simòn el Zelote, el último, el anciano, parece preguntarse si ha entendido correctamente. Sus manos gesticulan pidiendo justicia, porque los Zelotes fueron un grupo político-religioso judío del siglo I. Eran conocidos por su feroz celo (zelota), llegando incluso a justificar el uso de la violencia armada contra ocupantes y colaboradores. Este es el peligro del signo de Piscis: agua mutable, la fuerza de las raíces proviene de la capacidad de mejorar la propia vida y generar cambios (mutable) a través de la imaginación, el misticismo y la compasión (agua). Se puede cultivar el éxito mediante la sensibilidad a los estados emocionales (agua) de los demás; si uno se deja llevar únicamente por el celo racional, se ahoga. Los sueños y la imaginación (el agua) suelen servir como herramientas para manifestar la vida que uno desea, pero si uno se obsesiona con los sueños, el agua ahoga.


MATTEO, GIUDA TADDEO E SIMONE
- Matteo Matteo, più giovane, secondo la tradizione il primo degli evangelisti, allunga le braccia verso il Signore che ha annunciato il tradimento, sembra que vuole con il gesto delle mani reiterare quello che ha detto Gesù. E' come se tra loro 3 ci fosse una discussione, invitando gli altri due a considerare che solo dal Signore stesso è possibile avere chiarezza maggiore e verità su ciò che hanno appena ascoltato. E' il segno del Capricorno: terra cardinale. Il vostro potere di radice deriva dall’iniziare (cardinale) applicazioni pratiche di talenti, beni e risorse (terra). Voi incarnate il business plan della ruota dello zodiaco (Matteo infatti era esattore di tasse). Il vostro successo è assicurato quando vi ponete un obiettivo preciso (cardinale) e poi praticate la pazienza e la disciplina (terra).
- Giuda Taddeo, è venerato dalla tradizione cristiana come il patrono delle cause perse e dei casi disperati. Viene invocato come ultima risorsa nei momenti più bui, quando ogni altra speranza sembra svanita o le difficoltà umane appaiono insormontabili. Infatti qui sembra voler cercare una ragione con Simone e risolvere il problema. E' l'azione dell'acquario: aria fissa. La potenza delle radici deriva da un’interazione stabile e costante (fissa) con la comunità e gli amici (aria). Pilastro (fisso) di un grande gruppo di persone (aria). Il successo sta nel coltivare idee innovative, divertenti e futuristiche (aria) e cercare sempre la ragione e la causa delle cose (cardinale).
- Simone lo Zelota, l’ultimo, attempato, sembra chiedersi se ha capito bene, le sua mani chiedono nel gesto giustizia, perchè gli zeloti erano un gruppo politico-religioso ebraico del I secolo. Erano noti per il loro feroce zelo che arrivando a giustificare l'uso della violenza armata contro gli occupanti e i collaborazionisti. E' il pericolo del segno dei pesci: acqua mutevole, la forza delle radici deriva dalla capacità di migliorare la vita e di generare cambiamenti (mutevole) attraverso l’immaginazione, il misticismo e la compassione (acqua). Può coltivare il successo con la sensibilità agli stati emotivi (acqua) degli altri, se usa soltanto il zelo razionale si annega. I sogni e la fantasia (acqua) spesso servono come strumenti per manifestare la vita preferita ma se resti nei sogni l'acqua annega. 

EL CUERPO MÍSTICO DE CRISTO
Anteriormente relacionamos a los apóstoles con las 12 constelaciones que rodean el sistema solar, es decir, con Cristo, la Luz. Ahora también podemos conectar las estrellas del zodíaco con los órganos del cuerpo y descubrir algo sorprendente: la disposición de los apóstoles corresponde al Cuerpo Místico de Cristo. En la teología cristiana, el Cuerpo Místico de Cristo describe a todos los creyentes como miembros de un solo cuerpo. Cada miembro es vital y contribuye al bien de todo el cuerpo. Si un miembro sufre, todo el cuerpo lo siente, y si un miembro se regocija, todos comparten la alegría. El Espíritu Santo es considerado el alma invisible que vivifica, une y mueve este cuerpo. Todos somos iguales en el Uno. Esta visión también tiene una profunda relevancia social y humana, ya que trasciende toda división histórica (racial, social o de género) al enseñar la igualdad y la fraternidad universal en nombre de Cristo.
Si comenzamos con Bartolomé a la derecha como la cabecera de la mesa, terminamos con Simón el Zelote a la izquierda, como los pies. La melotesia es una disciplina que investiga las conexiones entre los signos del zodíaco y el cuerpo humano:
Aries: cabeza, rostro, cerebro, ojos
Tauro: garganta, cuello, tiroides, aparato fonador
Géminis: brazos, pulmones, manos, sistema nervioso
Cáncer: senos, estómago, tracto gastrointestinal
Leo: corazón, pecho, espalda
Virgo: sistema digestivo, intestinos, bazo, riñones
Libra: pulmones, piel, zona lumbar, glúteos
Escorpio: sistema reproductor, órganos sexuales, intestinos, sistema excretor
Sagitario: caderas, muslos, hígado, nervio ciático
Capricornio: rodillas, tendones, sistema esquelético, columna vertebral, dientes
Acuario: tobillos, sistema circulatorio
Piscis: pies, sistema linfático, tejido adiposo


IL CORPO MISTICO DI CRISTO
Abbiamo precedentemente abbinato gli apostoli alle 12 costellazioni che circondano il sistema solare cioè il Cristo, la Luce. Adesso possiamo anche collegare gli astri nei segni zodiacali agli organi del corpo e possiamo scoprire qualcosa di sorprendente: la disposizione degli apostoli corrisponde al corpo mistico di Cristo. Nella teologia cristiana, il Corpo Mistico di Cristo descrive tutti i credenti come membri di un solo corpo. Ogni membro è vitale e contribuisce al bene dell'intero corpo. Se un membro soffre, tutto il corpo ne risente, e se uno gioisce, tutti ne partecipano. Lo Spirito Santo è considerato l'anima invisibile che vivifica, unisce e muove questo corpo. Siamo tutti pari di un Uno. Questa visione ha una profonda rilevanza anche sul piano sociale e umano, poiché supera ogni divisione storica (razziale, sociale o di genere) insegnando l'uguaglianza e la fratellanza universale nel nome di Cristo. 
Se partiamo da Bartolomeo  a destra come la testa del tavolo, finiamo con Simone lo zelota dall'altra parte a sinistra come i piedi. La melothesia è una disciplina che investiga i legami intercorrenti tra i segni dello Zodiaco ed il corpo umano:
Ariete : testa, viso, cervello, occhi
Toro : gola, collo, tiroide, apparato vocale
Gemelli : braccia, polmoni, mani, sistema nervoso
Cancro : seno, stomaco, tratto gastrointestinale
Leone : cuore, petto, regione dorsale
Vergine : apparato digerente, intestino, milza, reni
Bilancia : polmoni, pelle, parte bassa della schiena, glutei
Scorpione : sistema riproduttivo, organi sessuali, intestino, sistema escretore
Sagittario : fianchi, cosce, fegato, nervo sciatico
Capricorno : ginocchia, tendini, sistema scheletrico, colonna, denti
Acquario : caviglie, sistema circolatorio 
Pesci: piedi, sistema linfatico, tessuto adiposo

LA DANZA DE FIBONACCI EN LA ÚLTIMA CENA DE LEONARDO
A lo largo de la pintura, podemos encontrar la secuencia de Fibonacci si observamos el simbolismo de los números:
0 = Plato vacío de Cristo
1 = Mesa
1 = Cristo
2 = Paredes laterales
3 = Tres ventanas y figuras dispuestas de tres en tres
5 = Grupos separados de personas
8 = Paneles o tapices en las paredes y 8 patas de la mesa
13 = Copas y 13 personas en la mesa
21 = Platos
34 = Suma de 21 platos y 13 copas
55 = Suma de 21 platos, 13 copas, 13 rebanadas de pan, 3 botellas, 3 bandejas y 2 cuchillos
La conexión entre la secuencia de Fibonacci y La Última Cena de Leonardo da Vinci reside en el uso de la proporción áurea (o phi), una proporción geométrica generada por los números de la secuencia (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 13). 21, 34, 55, etc.). Aunque no hay evidencia escrita de que Leonardo haya calculado matemáticamente la secuencia en la pintura, la obra está construida para reflejar una armonía visual basada en estos mismos cánones de equilibrio.


LA DANZA DI FIBONACCI SUL CENACOLO DI LEONARDO
 In tutto il dipinto possiamo incontrare la sequenza di Fibonacci se osserviamo la simbologia dei numeri: 
0 = il piatto vuoto di Cristo
1 = il tavolo
1 = Cristo
2 = pareti laterali
3 =  tre finestre e figure disposte a tre
5 = i gruppi separati di persone
8 = panelli o arazzi sulle pareti e 8 gambe del tavolo
13 = bicchieri di vetro e 13 persone a tavola
21 = piatti
34 = la somma tra 21 piatti e 13 bicchieri
55 = è la somma di 21 piatti, 13 bicchieri, 13 pezzi di pane, 3 bottiglie, 3 vassoi e 2 coltelli 
Il legame tra la sequenza di Fibonacci e L'Ultima Cena di Leonardo da Vinci risiede nell'uso della proporzione aurea (o numero phi ), un rapporto geometrico generato proprio dai numeri della successione (0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, ecc.). Sebbene non vi siano prove scritte che Leonardo abbia calcolato matematicamente la sequenza nel dipinto, l'opera è costruita per riflettere un'armonia visiva basata su questi stessi canoni di equilibrio.

UN CÓDIGO MUSICAL OCULTO
Es bien sabido que Leonardo también fue un gran músico y, como todos los grandes artistas de la época, ocultó códigos y mensajes cifrados en sus obras. Se les puede llamar subliminales, según quién los lea y su intención. En La Última Cena de Leonardo da Vinci, un pentagrama musical se esconde a lo largo de toda la escena. Siguiendo las líneas de una partitura imaginaria, los panes sobre la mesa y las manos de Jesús y los apóstoles actúan como notas. Este descubrimiento revela un himno sagrado o réquiem de unos 40 segundos de duración, leído de derecha a izquierda. En 2003, un músico llamado Giovanni Maria Pala, residente cerca de la ciudad, comenzó a estudiar esta obra maestra y notó que las posiciones de las personas en el cuadro tenían un ritmo, una armonía. Siendo músico, decidió imaginar el cuadro como una partitura musical y descubrió que si las manos y los trozos de pan se reemplazaban por notas musicales, se formaría una melodía. La melodía resultante es lenta y suave, perfecta para acompañar la dramática atmósfera de traición.


UN CODICE MUSICALE NASCOSTO
Ben si sa che Leonardo era anche una grande musicista e, come tutti i grandi artisti dell'epoca, nascondevano nelle loro opere codici e messaggi crittati, ma chiamateli pure subliminali, dipende da chi li legge e con quale intenzione. Nel Cenacolo di Leonardo da Vinci è nascosto un pentagramma musicale lungo l'intera scena. Tracciando le linee di uno spartito ideale, le pagnotte di pane sul tavolo e le mani di Gesù e degli apostoli fungono da note. Questa scoperta rivela un inno sacro o un requiem di circa 40 secondi da leggere da destra a sinistra. Nel 2003, un musicista di nome Giovanni Maria Pala, che viveva nei pressi della città, iniziò a studiare questo capolavoro e notò che le posizioni delle persone nel dipinto avevano un ritmo, un'armonia. Essendo un musicista, decise di immaginare il dipinto come uno spartito musicale e scoprì che se le mani e i pezzi di pane fossero stati sostituiti da note musicali, si sarebbe formata una melodia. La melodia risultante è lenta e dal tono grave, perfetta per accompagnare l'atmosfera drammatica del tradimento.

EL MISTERIOSO MENÚ DE LA ÚLTIMA CENA
Cuando pensamos en la Última Cena de Jesús con sus discípulos, inmediatamente nos viene a la mente la tradicional comida judía de la Pascua: cordero asado, un huevo duro, apio o perejil, una mezcla dulce de manzanas picadas, nueces, canela, vino y pan sin levadura. Sin embargo, en la pintura de Leonardo, descubrimos que el menú incluye un plato típico del Milán renacentista y de la corte de Ludovico el Moro: anguilas a la parrilla en salsa agridulce, adornadas con rodajas de naranja. Combinar pescado con cítricos (naranjas) era muy popular en la época de Leonardo para crear un contraste agridulce. La anguila, debido a su naturaleza esquiva y ambigua (entre un pez y una serpiente), también se ha interpretado como un símbolo de vitalidad, un presagio de transformación espiritual o una advertencia sobre la fragilidad del poder; pero por otro lado también era un símbolo de la serpiente del Edén, por lo que verla muerta y cocinada es un símbolo de victoria sobre el mal, aludiendo a la salvación del pecado original después de la pasión de Cristo presente en una granada (solo se encontró 1 granadilla frente a plato de Cristo), fruto simbólico de la pasión.



IL MENU MISTERIOSO DELL'ULTIMA CENA
Quando si pensa all'ultima cena di Gesù con i suoi discepoli si pensa subito alla cena pasquale tradizionale ebraica: agnello arrosto, un uovo sodo, sedano o prezzemolo, impasto dolce di mele tritate, noci, cannella, vino e pane azzimo. Invece nel dipinto scopriamo che sul tavolo il menù prevede un piatto tipico del Rinascimento milanese e della corte di Ludovico il Moro: anguille cotte alla griglia e in agrodolce, guarnite con fette di arancia.  L'abbinamento del pesce con gli agrumi (arance) era molto in voga all'epoca di Leonardo per creare il contrasto agro-dolce. L'anguilla, per la sua natura sfuggente e ambigua (a metà tra un pesce e un serpente), è stata interpretata anche come un simbolo di vitalità, preannuncio di trasformazione spirituale o come un monito sulla fragilità del potere. ma d'altra parte era anche simbolo del serpente dell'Eden quindi vederla uccisa e condita è simbolo della vittoria sul male, alludono alla salvezza del peccato originale inseguito alla passione di Cristo presente in un melagrano (1 solo che si trova davanti a Cristo), frutto simbolico della passione.

LA ÓPERA ALQUÍMICA MAGNUS
La disposición de los apóstoles, en cuatro grupos de tres, refleja la estructura del camino alquímico de la obra magna, dividida en cuatro partes: Nigredo, Albedo, Citrinitas y Rubedo. Cada uno de los tres apóstoles representa los elementos alquímicos: el cuadrado de sal, el triángulo de azufre y el círculo de mercurio. La combinación de los números 4 y 3 se refleja en las paredes laterales: cuatro conjuntos de tapices con tres espacios entre ellos. Este juego numérico podría representar la conexión entre lo divino (Dios) y lo terrenal (los seres humanos). Mientras todos los discípulos avanzan en su camino y son el plomo, Cristo, en el centro, se transforma o transfigura en oro.



L'OPERE MAGNUS ALCHEMICA
Nella disposizione degli apostoli, 4 gruppi divisi ognuno con 3 persone, c'è anche la struttura del cammino alchemico dell'opera magna che è diviso sia in 4 parti: Nigredo, Albedo, Citrinitas e Rubedo, ma ognuno dei 3 apostoli rappresentano gli elementi alchemici: il quadrato del sale, il triangolo dello zolfo e il cerchio del mercurio. Di nuovo la combinazione dei numeri 4 e 3 che si rispecchia nelle pareti laterali: presentano quattro serie di arazzi con tre spazi tra di loro. Questo gioco di numeri potrebbe rappresentare la connessione tra il divino (Dio) e il terreno (gli esseri umani). Mentre tutti i discepoli sono il piombo in progresso, il Cristo al centro è l'Oro trasformato o trasfigurato. 




LOS 3 ELEMENTOS ALQUÍMICOS
Ya vimos cómo la división de los doce apóstoles en cuatro grupos representa las etapas del camino del alquimista hacia la Ópera Magnus (Nigredo, Albedo, Citrinitas y Rubedo). En cada grupo, sin embargo, hay tres apóstoles: dos ancianos barbudos, y uno joven lampiño (Cuidado con las innumerables copias de la Última Cena con fotos retocadas para restaurar la luz y el color del original, algo descolorido, ya que están llenas de sombras que revelan la barba de Santiago el Menor cuando era joven lampiño. Aquí, usamos la foto original). Estos tres detalles están profundamente conectados con los tres elementos alquímicos: azufre, sal y mercurio. Constituyen la Tria Prima (los Tres Primeros Principios). Los tres elementos no representan sustancias químicas comunes, sino arquetipos y funciones universales de la naturaleza:
El azufre, el primer elemento alquímico, es responsable del fuego interno que sustenta las funciones vitales. Con el paso del tiempo y el avance de la edad, este calor vital se consume, lo que conlleva un agotamiento energético y el endurecimiento y secado progresivo de la materia (por eso dos apóstoles son ancianos). Aquí surge la sal, el segundo elemento alquímico. Está conectada con la barba. Al crecer hacia afuera, representa la materialización de las energías vitales, porque la sal es el principio de la materia física, de la forma, la estabilidad y la conservación. La sal es sabor o saber, por lo tanto, conocimiento; por eso a los sabios se les suele representar con largas barbas. El equilibrio, por otro lado, lo crean los jóvenes, los descendientes, la nueva generación, custodios del legado de los ancianos, por eso hay dos ancianos barbudos y un joven lampiño. Aquí es donde entra en juego el mercurio, el tercer elemento alquímico. La juventud y su búsqueda (a través del legendario elixir de la vida) están vinculadas al principio alquímico del mercurio. El mercurio representa la fuerza vital móvil, la energía sutil y fluida que permite a la materia regenerarse, trascender la corrupción del tiempo y preservar su pureza original.



I 3 ELEMENTI ALCHEMICI
Abbiamo visto in precedenza come la divisione dei 12 apostoli in 4 gruppi rappresentano le tappe della via dell'Opera Magnus dell'alchimista (Nigredo, Albedo, Citrinitas e Rubedo). In ogni gruppo però ci sono 3 apostoli di cui 2 sono anziani e con la barba ed uno è giovane e senza barba (fate attenzione alle innumerevoli copie dell'Ultima Cena con foto ritoccate per ridare luce e colore all'opera originale un po' sbiadita, perchè sono piene di ombre che fanno vedere la barba di Giacomo il minore quando lui è giovane e la barba non ce l'ha. Qui abbiamo usato la foto originale). Queste 3 particolari sono profondamente collegate con i 3 elementi alchemici: zolfo, sale e mercurio. costituiscono la Tria Prima (i Tre Principi Primi). I tre elementi non indicano le sostanze chimiche comuni. Rappresentano invece archetipi e funzioni universali della natura:
Lo Zolfo, primo elemento alchemico, è responsabile del fuoco interno che sostiene le funzioni vitali. Con il passare del tempo e l'avanzare dell'età, questo calore vitale si consuma, portando all'esaurimento energetico e al progressivo irrigidimento e inaridimento della materia (per questo due apostoli sono anziani), sorge qui il sale, secondo elemento alchemico, che è collegato alla barba, crescendo verso l'esterno, rappresentano la materializzazione delle energie vitali, perchè il sale è il principio della materia fisica, della forma, della stabilità e della conservazione. Il sale è sapore ed è sapere quindi conoscenza, per questo i saggi vengono spesso raffigurati con lunghe barbe. L'equilibrio invece lo fanno i giovani, i discendenti, la nuova generazione depositari dell'eredità dei vecchi, ragione per cui ci sono due anziani barbuti ed uno giovane senza barba. Qui entra in gioco il mercurio, terzo elemento alchemico. La giovinezza e la sua ricerca (attraverso il leggendario elisir di lunga vita) sono legate al principio alchemico del Mercurio. Il Mercurio rappresenta la forza vitale mobile, l'energia sottile e fluida che permette di rigenerare la materia, trascendere la corruzione del tempo e conservare la purezza originaria.

LA SAL DERRAMADA TRAE MALA SUERTE
Judas se encuentra en una posición incómoda en la mesa porque, cuando Jesús anuncia la traición, esta se hace evidente en su postura, al retroceder inmediatamente; es un gesto de negación, con el cuerpo oculto. En ese momento, la manga de su túnica toca la salina y la derrama sobre la mesa, como semillas de mala suerte. Este detalle, que contribuyó a la superstición generalizada de que derramar sal trae mala suerte, tiene orígenes muy específicos: en la antigüedad, la sal era un bien preciado y muy caro, utilizado para conservar alimentos e incluso como forma de pago (de ahí la palabra «salario»). Desperdiciarla derramándola se consideraba una grave pérdida económica y un sacrilegio. En el Evangelio de Mateo 5:13, Jesús habla de la sal como sabor o conocimiento: «Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se salará?». Al derramar la sal, rompió el pacto con Dios, traicionó su conocimiento, no tiene sabor, no da buen ejemplo, por lo tanto es un símbolo del claro presagio de desgracia y el símbolo visual de su inminente traición.


IL SALE VERSATO PORTA SFORTUNA
Giuda a tavola è una figura scomoda perch, quando Gesù annuncia il tradimento, si vede nell'inclinazione del corpo di Giuda che si è immediatamente tirato indietro, è un gesto di negazione, il corpo si nasconde. E' in questo movimento che la manica della sua tunica tocca il barattolino del sale e lo rovescia sul tavolo, come semi del destino infausto. Questo particolare, che ha contribuito a generare la diffusa superstizione per cui rovesciare il sale porta sfortuna, ha origini ben precise: Nell'antichità il sale era un bene preziosissimo e molto costoso, usato per conservare i cibi e persino come forma di pagamento (da qui la parola "salario"). Sprecarlo rovesciandolo era considerato un grave danno economico e un sacrilegio. nel vangelo di Mt 5, 13 Gesù parla del sale come il sapore o sapere, cioè la conoscenza: "voi siete il sale della terra, ma se il sale perde il suo sapore, con che cosa lo si renderà salato?". Guida rovesciando il sale ha rotto il patto di alleanza con Dio, ha tradito la sua conoscenza, non ha sapore, non da buon esempio, quindi è un simbolo del chiaro presagio di sventura e il simbolo visivo del suo imminente tradimento.

DOS CUCHILLOS
En la mesa de la Última Cena de Leonardo, entre todos los utensilios, solo hay dos cuchillos. De hecho, en aquella época, la gente comía principalmente con las manos, por lo que no encontramos tenedores ni cucharas en la mesa. Debemos tener en cuenta que en tiempos de Jesús existían tres grupos revolucionarios que siempre portaban armas: los barionitas, los zelotes y los iscariotes. Y aquí está la correspondencia. Pedro tiene un cuchillo muy grande y visible, y era barionita. Simón el Zelote también tiene un cuchillo frente a su lugar en la mesa. Judas, por otro lado, siendo iscariote, llevaba el sicar (puñal) oculto bajo la manga (de ahí el nombre sicario, de sicar = puñal). El cuchillo sostenido por una supuesta "mano fantasma" pertenece claramente a Pedro. Esta iconografía se inspira en un episodio del Evangelio en el que el apóstol le corta la oreja a Malco, siervo del sumo sacerdote Caifás, en defensa de Jesús, arrestado en el Huerto de Getsemaní. A veces, al intentar "defender" nuestra fe, usamos las armas equivocadas: el juicio, la ira, la intransigencia. El verdadero amor no se impone, se da. Pedro, siempre exultante e iracundo, presintiendo que Jesús será traicionado, hace una señal defensiva y amenazante al traidor. Sostenida en su mano derecha y apuntando hacia abajo, es visible justo detrás de la espalda de Judas.


2 COLTELLI
Sul tavolo dell'Ultima Cena di Leonardo tra tutti i suppellettili ci sono soltanto 2 coltelli. Infatti per lo più nell'epoca si mangiava con le mani, ragione per cui sul tavolo non troviamo nel forchette, nè cucchiai. Dobbiamo tenere presente che all'epoca di Gesù c'erano 3 gruppi rivoluzionari che portavano sempre con sì delle armi: i Barioniti, i Zeloti ed gli  Iscarioti. Ed ecco qui la corrispondenza. Pietro ha un coltello molto grande e visibile e lui era un barionita. Simone lo zelota pure ha un coltello davanti al suo posto a tavola. Giuda invece essendo iscariota portavano il sicar (pugnale) nascosto sotto la manica (donde il nome sicari da sicar = pugnale.) Il coltello impugnato da una presunta "mano fantasma" risulta chiaramente appartenere a Pietro. Questa iconografia s'ispira a un episodio del Vangelo in cui l'apostolo taglia l'orecchio a Malco, servo del sommo sacerdote Caifa, in difesa di Gesù arrestato nel giardino del Getsemani. A volte, nel tentativo di “difendere” la nostra fede, usiamo coltelli sbagliati: il giudizio, la rabbia, l’intransigenza. L’amore vero non si impone, si dona. Chi Pietro sempre esuberante, sentendo che Gesù sarà tradito, fa un segno di difesa e di minaccia al traditore. Impugnato con la mano destra e puntato verso il basso, è visibile subito dietro la schiena di Giuda.

EN BUSCA DEL SANTO GRIAL
La teoría esotérica más famosa, popularizada por la novela El Código Da Vinci, sugiere que el apóstol a la derecha de Jesús (a nuestra izquierda) no es San Juan, sino María Magdalena. Si trazamos una línea entre las dos figuras, formamos la letra M, de María Magdalena. Los teóricos señalan la ausencia del cáliz de Cristo en la pintura y la forma de "V" (que simboliza el principio femenino y también evoca el útero o Vulva) creada por el espacio entre ambos cuerpos, planteando la hipótesis de un linaje secreto entre Jesús y María Magdalena. Por lo tanto, el cáliz que falta en la mesa, que debería contener el vino y, por ende, su sangre, no es otro que el útero de la mujer que lleva el linaje de Cristo. Si invirtiéramos la imagen de María y la colocáramos frente a Jesús (como se ve en la foto), las formas coincidirían exactamente y se fundirían en un tierno abrazo. ¿Y qué hay del parecido de Juan con María Magdalena? Algunos afirman que es prueba de que Leonardo creía en la unión entre Jesús y María Magdalena, una idea también respaldada por el fantasmagórico Priorato de Sion, del cual, según Dan Brown, Leonardo fue Gran Maestre entre 1510 y 1519. Sin embargo, es una lástima que no exista evidencia histórica de la existencia del Priorato. También es destacable el simbolismo de los colores: Jesús viste una túnica roja y un manto azul, mientras que María viste lo contrario. Representa la unión del mundo dual (rojo, Yin femenino, y azul, Yang masculino), el equilibrio de los opuestos (hombre y mujer). Sin el cáliz, la atención se centra no en el objeto, sino en el encuentro amoroso entre un hombre y una mujer. La Eucaristía no es un objeto mágico, sino un encuentro real.


ALLA RICERCA DEL SANTO GRAAL
La teoria esoterica più celebre, resa nota dal romanzo Il Codice da Vinci, suggerisce che l'apostolo alla destra di Gesù (alla nostra sinistra) non sia San Giovanni, ma Maria Maddalena. Se tracciamo una linea tra i due personaggi si crea la lettere M appunto Maria Magdalena. I teorici indicano l'assenza del Calice di Cristo nel dipinto e la forma a "V" (simbolo del principio femminile che è anche il richiamo all'utero o Vulva) creata dallo spazio tra i due corpi, ipotizzando una linea di sangue segreta tra Gesù e la Maddalena. Quindi il calice assente sul tavolo che dovrebbe contenere il vino e quindi il suo sangue, non è altro che il ventre della donna che porta con sè la discendenza di Cristo. Se rovesciassimo l'immagine di Maria e la capovolgessimo verso Gesù (come si vede nella foto) le forme corrisponderebbero esattamente e si unirebbero un abbraccio tenero. E che dire della somiglianza di Giovanni con Maria Maddalena? A detta di qualcuno sarebbe la prova che Leonardo credesse nell'unione tra Gesù e Maddalena, idea sostenuta anche dal fantomatico Priorato di Sion, di cui, secondo Dan Brown, Leonardo fu Gran Maestro dal 1510 al 1519. Peccato, però, che storicamente non ci siano prove dell'esistenza del Priorato. E' anche da notare il simbolismo nei colori: Gesù ha il camicione rosso e il mantello blù, mentre Maria il contrario. E' l'unione del mondo duale (Rosso femminile Yin e Blù maschile Yang), è l'equilibrio degli opposti (uomo - donna). Senza il calice si sposta l’attenzione non sull’oggetto, ma sull'incontro dell'amore tra un uomo e una donna.  L’Eucaristia non è un oggetto magico, ma un incontro reale.

EL VALOR SEMÁNTICO DE LAS MANOS
Observar y contemplar los gestos de las manos en La Última Cena de Leonardo da Vinci es como ver a un director de orquesta diseñar el movimiento espacial, el vuelo de las mariposas en un jardín, los signos codificados de los iniciados, una danza magistral. Bartolomeo (1) es el Aries que escarba el suole; se apoya en la mesa e incluso parece empujarla, anhela la verdad. Santiago el Menor (2) es el tauros zodiacal; con una mano sobre los hombros de Andres le infunde valor y con la otra intenta calmar la ira de Pedro, transmitiéndole seguridad y prudencia; mientras que Andres (2), con sus dos manos iguales, signo de Géminis, proclama su inocencia. Pedro (3), el Leo, dispuesto a morder o juzgar con un cuchillo a las espaldas de Judas y con la otra mano quiere robar el secreto a través de Magdalena, representa el favoritismo de los poderosos que lo compran todo mediante la burocracia. Luego están las manos codiciosas de Judas (5), una agarra la bolsa con el dinero y la otra intenta tomar un trozo de pan; es un cáncer en su fase negativa, la del devorador. Después están las manos más amorosas, las de Magdalena (6), cruzadas como signo de paz, de dulzura; no rezan, pero llevan en el puño el amor adquirido. Es el signo de la Virgo o virgen
Las manos de Jesús son complejas (7): con la derecha hace el gesto de agarrar algo, mientras que ofrece la palma de la izquierda como si aceptara. Son gestos simbólicos y significativos, indicadores de la doble naturaleza de su esencia: la derecha actúa, la izquierda acoge. El lado derecho es activo y representa el «principio masculino»; el izquierdo es pasivo y es el emblema del «principio femenino». Por lo tanto, dar y recibir, resolver y coagular (solvet ed coagula). Están las manos de Mateo (8), parecen una señal de tráfico, indicando que hay que volverse hacia Jesús, seguirlo, es el capricornio que indica la acciòn de la guía. Las manos de Judas Tadeo y Simón el Zelote (9) son el encuentro y choque de un diálogo que casi roza la discusión, manos que hacen preguntas y buscan respuestas (el agua con el pescado, el acuario con el piscis). Las manos de Santiago el Mayor (10) son los brazos de la balanza, del equilibrio, que alejan y mantienen a raya a quienes presionan a Jesús, es el momento de paciencia y espera. Las manos de Tomás (11) son el dedo de la duda, es el punto sobre la "i" que busca certezas, el dedo de la ciencia, el índice que juzga y exige pruebas (El aguijón del escorpio). Y por ultimo, las manos de Felipe (12), frágiles, cansadas, temerosas, vueltas hacia el pecho por el dolor, la culpa, el disgusto (La sinceridad y franqueza de Sagitario). 



IL VALORE SEMANTICO DELLE MANI
Guardare e contemplare il gesto delle mani nell'ultima cena di Leonardo è come vedere un maestro di orchestra che disegna movimento spaziale, voli di farfalle in un giardino, segni in codice di iniziati, una danza maestra. Bartolomeo (1) è l'ariete che scapita, si appoggia al tavolo e sembra anche spingerlo, vuole la verità. Giacomo il minore (2) è il toro zodiacale, con una mano sulle spalle di di Andrea le da coraggio e con l'altra cerca di fermare l'ira di Pietro, quindi sicurezza e prudenza; mentre Andrea (2) con le sue due mani uguali, segno dei gemelli, dichiara la sua innocenza. Pietro (3) il Leone, pronto ad azzannare o giudicare col coltello dietro le spalle di Giuda e con l'altra mano vuole rubare il segreto attraverso la Magdalena, è il favoritismo dei potenti che acquistano tutto con la burocrazia. Poi le mani avide di Giuda (5) una afferra la borsa col denaro e l'altra cerca di prendere un pezzo di pane, è un cancro nella sua fase negativa cioè divoratore. Ci sono poi le mani più amorose, quella di Magdalena (6) incrociate in segno di pace, dolcezza, non pregano, ma hanno in pungo l'amore acquistato. E' il segno della vergine.
Le mani di Gesù sono complesse (7), con la mano destra fa l’atto di afferrare qualcosa, mentre offre il palmo della sinistra come per accettare. Sono gesti simbolici e significativi, indicatori della duplice natura della sua essenza: la mano destra agisce, la sinistra accoglie. Il lato destro è attivo e rappresenta il “principio maschile”; quello sinistro è passivo ed è l’emblema del “principio femminile”. Quindi dare e ricevere, solvet e coagula. Ci sono le mani di Matteo (8) sembrano un segnale stradale, indica di rivolgersi a Gesù, di seguirlo. E' il capricorno che indica l'azione della guida. Le mani di Giuda Taddeo e Simone lo zelota (9) sono l'incontro e scontro di un dialogo che sfiora quasi la lite, mani che fanno domande e chiedono risposte (l'acqua col pesce, l'acquario col pesce). Le mani di Giacomo il maggiore (10) sono le braccia della bilancia, dell'equilibrio, allontanano e tengono a bada chi incalza Gesù, è l'attimo della pazienza e l'attesa. Le mani di Tommaso (11) è il dito del dubbio, è il punto sulle "i" quello che cerca certezze, il dito della scienza, quello indice che giudica che pretende dimostrazione (il pungiglione dello scorpione). Infine le mani di Filippo (12), fragili, stanche, paurose, rivolte al petto per il dolore, per la colpa, per il dispiacere (La sincerità e franchezza del sagittario).

LA MESA TIENE UN ORDEN GEOMÉTRICO
A primera vista, la mesa en La Última Cena de Leonardo da Vinci podría parecer una mesa comùn y ordinaria, pero Leonardo era un genio del simbolismo y no pudo evitar ocultar su lenguaje simbólico. El mantel no es una simple tela, sino un elemento de gran realismo y simbolismo. Se trata de un clásico mantel de lino "Perugino" con franjas azules. El mantel presenta patrones geométricos rectangulares: los pliegues son dos líneas de 16, por lo que si los multiplicamos por 4 (contando el otro pliegue que no se ve al otro lado de la mesa), obtendríamos 64 rectángulos. De igual manera, la superficie de la mesa tiene una profundidad de 4 x 16 y otros 64 rectángulos. Esto deja dos líneas de 4 en los dos extremos de la mesa, resultando en 8 rectángulos. El número 64 simboliza los cambios en la naturaleza (64 son los hexagramas del I Ching), mientras que el 8 representa el espacio infinito. El tiempo, que pesa y moldea el espacio, se ve reflejado en los nudos de las esquinas del mantel, cuatro de los cuales representan los puntos cardinales y los cuatro vientos. En total, hay 136 rectángulos: el 136 simboliza la reconexión con la armonía. El número 1 representa nuevos comienzos, el 3 indica creatividad alegría, y el 6 se centra en el equilibrio emocional y la estabilidad doméstica. En el amor, evoca el cuidado de las relaciones, convirtiéndose así en el símbolo perfecto para una mesa donde se comparte una comida.
Los elementos principales dispuestos sobre la mesa incluyen: 21 platos, 13 vasos y 3 botellas. Tres bandejas con pescado, 13 trozos de pan esparcidos sobre el mantel, además de una hogaza grande. Un salero, dos cuchillos y una granadilla. En total, hay 58 objetos asociados en hebreo con el término Chen (Gracia o Belleza), un concepto que evoca la armonía interior y la plenitud de la vida.
 Numerológicamente reducido (5 + 8 = 13 y 1 + 3 = 4), expresa solidez y estabilidad. 
Las patas de la mesa son cuatro caballetes, muy separados entre sí, sobre los que se suelen colocar tablones cubiertos para formar grandes mesas improvisadas, una costumbre aún común en muchos hogares italianos. Si cada caballete tiene cuatro patas, entonces 4 x 4 = 16, la suma de 1 (el comienzo, la individualidad) y 6 (la armonía, la familia). Teosóficamente, se reduce a 7 (1 + 6 = 7), el número de la perfección y el análisis espiritual. Entonces se produce una alternancia del ciclo de opuestos en la mesa: mientras que al principio Bartolomeo está de pie, al final Simone está sentado, los opuestos en armonía.


LA TAVOLA HA UN ORDINE GEOMETRICO
A semplice vista il tavolo dell'Ultima Cena di Leonardo sembrerebbe un tavolo bene imbandito e normale, ma Leonardo è un genio del simbolismo e non poteva non nascondere il suo linguaggio simbolico. Nel Cenacolo di Leonardo, la tovaglia non è un semplice drappo, ma un elemento di forte realismo e simbolismo. È una classica tovaglia in lino "perugino" con bande blu. La tovaglia presenta motivi geometrici a rettangoli: quelli che si piegano sono due linee di 16 quindi se li moltiplichiamo per 4 (contando l'altra piega che non si vede dall'altra parte del tavolo) ci sarebbero 64 rettangoli. Ugualmente il piano del tavolo ha una profondità di 4 x 16 e sono altri 64 rettangoli. Restano due linee di 4 ai due estremi del tavolo quindi 8 rettangoli. Il numero 64 simbolicamente sono i cambiamenti nella natura (64 sono I Ching), mentre 8 è lo spazio infinito. Il tempo invece che pesa e piega lo spazio si vede nei nodi che ha la tovaglia agli angoli e sono 4 come i punti cardinali e i 4 venti. In totale sono 136 rettangoli:  Il 136 è visto come un messaggio per ritrovare l'armonia. Il numero 1 rappresenta i nuovi inizi, il 3 indica creatività e gioia, e il 6 si concentra sull'equilibrio emotivo e sulla stabilità domestica. In amore, richiama la cura delle relazioni perfetto simbolo per un tavolo dove si mangia insieme.
Gli elementi principali disposti sulla mensa comprendono: 21 piatti, 13 bicchieri di vetro, 3  bottiglie. 3 vassoi contenenti pesci, 13 pezzi di Pane spezzato sparso sulla tovaglia più una pagnotta grande. Una saliera, due coltelli, un melagrano. In totale ci sono ben 58 oggetti che in ebraico viene associato al termine Chen (Grazia o Bellezza), un concetto che richiama l'armonia interiore e la pienezza della vita. Ridotto numerologicamente (5 + 8 = 13, e 1 + 3 = 4), esprime la solidità e la stabilità. 
Le gambe del tavolo sono 4 cavalletti disposti a distanza su cui è solito distendere dei tavoloni coperti per formare dei grandi tavoli improvvisati, ancor oggi usanza molti tiica italiana. Se ogni cavalletto ha 4 gambe allora sono 4x4 = 16,  la somma di 1 (l'inizio, l'individualità) e 6 (l'armonia, la famiglia). Viene ridotto teosoficamente a 7 (1+6=7), il numero della perfezione spirituale e dell'analisi. Poi c'è un alternarsi del ciclo degli opposti a tavola: mentre all'inizio Bartolomeo è in piede, alla fine Simone è seduto, gli opposti in armonia.


EL TECHO DE LA ÚLTIMA CENA
El techo está decorado con casetones (lacunari). Esta estructura arquitectónica desempeña un papel crucial en la famosa perspectiva central del cuadro: todas las líneas de las vigas y los bordes de los casetones convergen precisamente hacia el punto de fuga, situado en el centro de la cabeza de Jesús, que sirve como eje espiritual y geométrico de la Última Cena. El techo es rectangular, con seis casetones dispuestos transversalmente y seis longitudinalmente. Es fácil ver que al sumar estas caras una tras otra, obviamente comenzando desde el número 36 de las vigas, llegamos a los múltiplos 72, 108, 144, 180, 216. Esta es en realidad una secuencia matemática normal, pero la coincidencia observada entre el número de caras (un elemento que también podría variar simplemente aumentando o disminuyendo el número de casetones presentes en el techo) y los valores relacionados con la amplitud de los ángulos presentes en el pentágono y el decágono es intrigante: 36°, 72°, 108°, 144°. Estas son dos figuras geométricas conectadas por la proporción áurea. En diseño geométrico, unir los vértices alternos de un decágono genera un pentágono, mientras que dividir por la mitad los arcos del pentágono permite construir fácilmente el decágono. Por lo tanto, la principal correspondencia entre el rectángulo del techo, los ángulos del pentágono y del decágono, reside en sus relaciones geométricas basadas en la proporción áurea (aproximadamente 1,618). Entre estas figuras surgen simetrías precisas y conexiones de construcción lógica. Al trazar diagonales dentro de pentágonos y decágonos, se crean triángulos áureos. Podemos afirmar, pues, que el techo de la Última Cena oculta la geometría del espacio tridimensional del universo, que se abre a otra dimensión oculta.



IL SOFFITTO DEL CENACOLO
Il soffitto è decorato a cassettoni (a lacunari). Questa struttura architettonica gioca un ruolo cruciale nella famosa prospettiva centrale del dipinto: tutte le linee delle travi e i margini dei cassettoni convergono esattamente verso il punto di fuga, situato al centro della tempia di Gesù, che funge da fulcro spirituale e geometrico Ultima Cena. La forma del soffitto è rettangolare, 6 cassettoni disposti trasversalmente per 6 in senso longitudinale. Facile constatare che sommando di volta in volta tra di loro queste facce, partendo ovviamente dal numero 36 dei travetti, si perviene ai multipli 72, 108, 144, 180, 216. Si tratta in realtà di una normale sequenza matematica ma incuriosisce la coincidenza osservata tra il numero delle facce (elemento che poteva anche variare semplicemente aumentando o diminuendo il numero dei cassettoni presenti nel soffitto) e i valori relativi all’ampiezza degli angoli presenti nel pentagono e nel decagono: 36°, 72°, 108°, 144°. Sono due figure geometriche connesse dalla sezione aurea. Nel disegno geometrico, unire i vertici alternati di un decagono genera un pentagono, mentre dimezzare gli archi del pentagono permette di costruire facilmente il decagono. Dunque a corrispondenza principale tra il rettangolo del tetto e gli angoli del pentagono e il decagono degli angolo, risiede nelle loro relazioni geometriche basate sulla sezione aurea (approx 1,618). Tra queste figure si evidenziano precise simmetrie e legami di costruzione logici. Tracciando opportunamente le diagonali all'interno di pentagoni e decagoni, si creano Triangoli Aurei, Possiamo quindi affermare che nel soffitto del cenacolo si nasconde la geometria delo spazio tridimensionale dell'universo che si apre ad una altra dimensione nascosta.

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